Por Danilo Cruz Pichardo danilocruzpichardo@gmail.com |
En innumerables entregas hemos reconocido aciertos en esta administración en el manejo de la pandemia, la conformación de cortes independientes y, el aspecto más luminoso, la designación de un Ministerio Público que sienta precedentes en contra de la corrupción y de la impunidad.
Es evidente que la sanción de ilícitos del pasado y del presente, más la elección de verdaderos jueces en las distintas cortes, deja muchas veces al PLD y a la Fuerza del Pueblo, que en el fondo son la misma cosa, sin argumentos para rebatir acciones de la presente administración.
El PLD gobernó 20 años y no resolvió un solo problema estructural, politizó los poderes públicos y sus principales dirigentes se hicieron multimillonarios con recursos del Estado. Sin embargo, el carácter inmoral de los gobiernos peledeístas no significa que todo lo que haga Abinader es correcto y beneficioso para el país Y en su discurso hay datos que resultan contradictorios. Dice que el crecimiento del PIB asciende al 13%, que la recaudación tributaria rompe récord y que las reservas internacionales son elevadas. ¿Y esos beneficios dónde van a parar?
Estamos presenciando inflación en todos los servicios y bienes, empezando por los productos de la canasta familiar, situación que el jefe de Estado atribuye al alza de las materias primas o insumos en el mercado exterior, mientras algunos economistas hablan de conflictos de intereses, debido a que la mayoría de los funcionarios del sector agropecuario son empresarios del área. Abinader anunció un conjunto de obras, pero ¿de dónde sacará los recursos? ¿Tomará más préstamos o implementará una reforma tributaria, lo que generaría más inflación y más problemas?
El caso es que ya se han hecho licitaciones, pero todo a través de Macarrulla, mencionado en la sobrevaluación de La Victoria y le atribuyen incumplir el Contrato San Souci, firmado en 2005. Abinader llama a pactar a ciertos sectores, incluyendo a empresarios, e insiste con la Alianza Público-privada, pese a que no hay una sola obra producto de esa relación donde el Estado resulte ganancioso. Presten atención a muchas cosas que vienen por ahí.

