La Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) instaló este jueves a los nuevos jefes de las divisiones regionales Norte, Nordeste, Sur Central y Sur Oeste con el encargo de darle duro y sin contemplación al microtráfico de drogas, como parte de la guerra frontal anunciada por el presidente Leonel Fernández.
Tienen la misión de hacerle la guerra al microtráfico con todos los recursos que tengan a su alcance. Eso se hará con la energía con que la DNCD está acostumbrada a actuar, siempre respetando los derechos humanos de los imputados, dice el mayor general Gilberto Delgado Valdez en un comunicado de prensa.
Las divisiones son las de Santiago, San Francisco de Macorís, Baní y Barahona, a cargo de los coroneles Roberto Antonio Bello Santos, Pedro Manuel Nin Suero, Marino José Fermín y el mayor Felipe de León García. También fueron posesionados inspectores en Azua, Bonao, La Vega, Samaná y Nagua.
Los cambios fueron dispuestos por Delgado Valdez horas después de una reunión de trabajo con el jefe del Estado en el Palacio Nacional, encuentro del que luego el gobernante anuncio el inicio de una guerra frontal contra el microtráfico.
Los nombramientos incluyeron un nuevo inspector general antidrogas, un subdirector del Centro de Información y Coordinación Conjuntas (CICC) y un coordinador del Departamento Operativo de Inteligencia Fronteriza.
En estas posiciones fueron designados los coroneles Manuel Antonio Jiménez Féliz, Elvis Antonio Pérez Pineda y Busini Guzmán Contreras.
Asumió la DNCD en Bonao el mayor Domingo Antonio Brito Tavárez. El mayor Ramón David de los Santos Pérez fue posesionado en Azua.

