Las tradiciones quedan y cada uno las practica en el escenario que le plazca. Gianny Paulino no es la excepción de esta regla. Por eso se viste de morado, en firme creencia de que según la codificación de colores, este es el tono de la transformación, y si se usa en una noche tan especial como la del 31 de diciembre, puede motivar los cambios que desea en su vida para el año venidero.
Así, al sonar de las 12 campanadas de mañana jueves, tal y como reza la tradición, Gianny además contará sus doce uvas y las comerá despacio, mientras pide un deseo por cada una, mezcladas estas, con los sonidos que dan entrada el 2010. Sus deseos, unos inocentes, otros con un trasfondo que hace pensar, mientras los que más, describen aspectos muy justos que harían evolucionar el mundo, están aquí, como un secreto que comparte con los lectores de Qué Pasa, mientras pide que cada uno se una, a ojos cerrados, con los que sin duda nos beneficiarían a todos.
Los doce deseos
1-Que exista la justicia.
2-Que la educación, eduque.
3-Que los buenos ganen las batallas.
4- Que la policía defienda a la población.
5- Que no haya discriminación de las rubias o las morenas, ni de los homosexuales ni de los machistas, ni los gordos o los ancianos.
6-Que pensemos antes de emitir juicios.
7- Que perdonemos y dejemos lo desagradable en el 2009.
8-Que la vejez sea un rango de honor en la apreciación dominicana.
9-Que el lenguaje universal sea el del corazón, para decir lo que queremos y necesitamos para ser felices.
10- Que nos comprometamos en la construcción de un mundo justo, humano y habitable.
11-Que el dinero tenga un justo valor y no sea un sustituto de trabajo, talento y dignidad.
12-Que saquemos un minuto al día para agradecer lo recibido.

