BUENOS AIRES. AFP. La muerte del escritor y periodista argentino Tomás Eloy Martínez, cuya novela «Santa Evita» fue la más traducida en la historia de la literatura argentina, causó el lunes consternación entre sus colegas y los ámbitos académicos y políticos de su país y el exterior. Martínez, quien falleció el domingo en Buenos Aires a los 75 años víctima de un cáncer, «tuvo una gran capacidad de comprensión de Argentina como ensayista y su capacidad como periodista de interpretación de la realidad lo colocó en un punto excepcional de la expresión argentina», dijo el presidente de la Academia Argentina de Letras, Pedro Luis Barcia. El autor de «La novela de Perón» (1985) «fue una pluma exquisita», señaló a su vez este lunes el jefe de Gabinete argentino, Aníbal Fernández, y lo definió como uno de los escritores más importantes en la historia del país sudamericano. «Lo que lamento mucho es que (a Martínez) no se le haya reconocido y premiado lo suficiente. Merecía muchos reconocimientos, desde luego el Cervantes», dijo su amigo y colega mexicano Carlos Fuentes, de 81 años, en declaraciones al diario Reforma. «Queda su gran obra novelística, ‘La novela de Perón’ y ‘Santa Evita’, y las novelas recientes con su mirada hacia el pasado trágico de la política argentina, con una prosa diáfana, enérgica y maravillosa», añadió el autor de «La muerte de Artemio Cruz». Tomás Eloy Martínez convirtió «el periodismo en obra literaria y la literatura en deudora del mejor periodismo», declaró a su vez este lunes la directora del Instituto Cervantes, Carmen Caffarel. Martínez fue autor de libros como «La pasión según Trelew», una investigación sobre el asesinato de un grupo de guerrilleros que durante la dictadura militar de Alejandro Lanusse, en 1972, intentó escapar de un penal del sur de país, un caso que se comenzará a ventilar en un juicio en los próximos días.

