Opinión

Dominicanas sin Constitución

Dominicanas sin Constitución

En el día de hoy, a 166 años de la Independencia, se nos reafirma a las dominicanas, en una ciudadanía mutilada, manipulada por el corporativismo político masculino que responde a los intereses adversos al reconocimiento de los derechos humanos de todas las personas dominicanas, sean hombres o mujeres.

No nos oyeron antes y tampoco ahora: las mujeres somos una vergonzosa minoría en la participación política de este país, cuyos dirigentes partidistas se aferran a la doble moral de la misoginia para seguir equivocándose en masculino. Las instituciones masculinas y radicales los acompañan y bendicen. Y hoy, festejan el triunfo de la traición, mientras se reparten los pedazos de poder viril entre bastidores, en la oscuridad de vergonzosos pactos.

Las dominicanas hemos estado comprometidas por este pueblo. Trabajamos por él ganando menos y haciendo más; casi un 45%, levantamos solas familias enteras que suman a nuestra parentela anciana y a los/as menores a cargo, mientras en otro tanto por ciento, estamos obligadas a completar la manutención del grupo; alimentamos, mantenemos, educamos, cuidamos,  pagamos impuestos y cuentas; reivindicamos la calidad de vida en el barrio y nos manifestamos por los hombres cuando demandamos agua, luz, calles decentes y mejoría de vida.

Sin embargo, somos ciudadanas de menor categoría. Por cada 100 mil nacimientos registrados en el país, 159 mujeres madres con edades entre 15 y 49 años, mueren por causas ligadas al embarazo y parto, todo a pesar de que el 98.9 %, recibe atención prenatal de un/a profesional, el 97.8% de los partos fueron atendidos por un/a médico/a y el 97.5% ocurre en un establecimiento sanitario.

La violencia contra las mujeres, una epidemia nacional ignorada por el sistema epidemiológico, que Salud Pública no  reconoce como fenómeno, pese a que desde 1992, la OPS dice que es un problema de salud. No hay dinero,  responsabilidad y tampoco voluntad política, para enfrentar el feminicidio institucionalizado.

Pero las mujeres, participamos en el proceso de modificación de la Carta Magna, a través del Foro Nacional por la Reforma de la Constitución, recordándole al país que el Derecho Internacional de los Derechos Humanos es el que se reconoce como estándar  jurídico  para  la  protección, respeto  y  promoción  de  los  derechos  de  las  personas, porque su aplicación garantiza el funcionamiento de una sociedad justa. Pero solo 33 legisladores/as lo sabían y los/as demás, de espalda siempre, traicionaron a la mayoría del pueblo.

Dominicanas sin derechos. Mujeres  sin protección. Madres, hermanas, abuelas, hijas, innominadas para el poder político, de las iglesias, de los sistemas, del Estado. Mujeres sin Constitución. Eso somos hoy

El Nacional

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