En la entrega anterior, afirmé que el narcotráfico aprovecha la precariedad que afecta a una parte de la población, sobre todo a las persoans jóvenes. Y, para comprobarlo, hay que hacerse una pregunta; ¿Acaso vemos una persona de edad y preparada metida en eso? No, vemos a los inocentes, y a veces con muchas precariedades.
¡Cuáto me duele que nuestros relevos no recapaciten rápido!
A pesar de eso, sabemos que lo están haciendo y los necesitamos sanos y educados.
Además el doctor Leonel Fernández Reyna ha realizado un trabajo histórico con el caso de nuestro vecino Haití, que la historia tendrá que destacar trascendentalmente, cuando la comunidad mundial que no respondía a los reclamos que hace años veníamos haciendo desde nuestro país. Recuerdo que cuando fui diplomático, como jefe de Misión en las Naciones Unidas y luego como Canciller, por instrucciones del doctor Joaquín Balaguer, siempre dramatizábamos en escenarios pidiendo ayuda urgente para la hermana nación.
Lo cierto es que la tragedia del terremoto fue lo que motivó, después que se destruyó parcialmente Haití, y nuestro presidente actuó primero que todo el mundo y ha movido la comunidad mundial para su ayuda.
Consideramos que, finalmente, esa ayuda llegará, y mas con la visita última del presidente a Haiti; el acuerdo bilateral firmado será beneficioso, si lo respetamos amparado con leyes de cada pueblo soberano para su fiel cumplimiento. El beneficio podría abarcar a muchas áreas entre ambos países vecinos, pero si sus leyes taxativas son respetadas.
Es muy alentador el reporte que acaba de hacer la Comisión Económica para América Latina, Cepal, haciendo constar que nuestra economía desde el año 2004 se duplica. De US$21,582.00 pasó a más de 46 mil millones, superior a 27 países del mundo. Además, se realizan inversiones en obras útiles como la Presa de Monte Grande, de una importancia capital que producirá mas de 10,000 empleos, irrigación en el sur; la carretera San Juan-Barahona, y se solucionara el problema que afecta a la Presa de Sabana Yegua.
¡Por fin! ¡Cuánto pedimos estas obras desde hace años y otras en pie y nuevas inversiones que la habilidad del presidente logra con sus útiles viajes manejando directamente la política exterior al máximo nivel! Surten efectos dichas gestiones en los nuevos tiempos de la modernidad, de las telecomunicaciones y de los nuevos aires, que, aunque nos traen contaminaciones a veces dañinas, otras veces aprovechamos dicha globalización.

