Nueva York.- En un teatro United Palace lleno a su máxima capacidad los dominicanos residentes en esta ciudad celebraron a ritmo de bachata y merengue la Independencia de su país el pasado viernes, en una noche donde la dominicanidad se puso de manifiesto.
El Festival de la Independencia Dominicana auspiciado por la secretaría de Estado de Turismo, bajo la producción general del empresario Félix Cabrera, reunió a seis de las más importantes figuras del merengue, la bachata y la música típica de la actualidad.
Fernando Villalona, Anthony Santos, El Chaval, Toño Rosario, El Prodigio y Rubby Pérez protagonizaron un concierto con momentos altos, entre los que se destaca la actuación sorpresa de Angelito y Aramis Villalona junto a su hermano Fernando.
A las 9:00 de la noche tres pantallas gigantes y seis plasmas que fueron fundamentales en el majestuoso escenario preparado para el evento, mostraron con orgullo las bondades naturales y humanas de un país que arribaba ese día a los 165 años de su soberanía. Finalizado el trabajo visual el Himno Nacional emocionó a un público que olvidó el protocolo y la solemnidad para interpretarlo y al final aplaudirlo.
Acto seguido un opening en el que público y Diablos Cojuelos se confundieron al compás del tradicional tema Baile en la calle y pasados 15 minutos después de las 9:00 de la noche hizo su entrada al escenario el popular locutor dominicano Francis Méndez, para dar paso a la naciente agrupación Mambo Nueva York. Al finalizar esta agrupación Méndez presentó a los conductores del programa El Jukeo, de La Mega, Janeiro Matos y Joel, quienes tuvieron la responsabilidad de presentar a El Chaval de la Bachata, quien con tres temas se adueñó del público que interpretó cada canción junto a él. Virtuoso de la guitarra, el intérprete de Vaso desechable entregó los temas Maldita sea la primera vez, Perdido, un popurrí Homenaje a Luis Segura y el éxito Dónde están esos amigos, tema éste que le mereció cuatro nominaciones a los premios Casandra y una a los Billboard.
A las 9:50 llegó la música de campo adentro modernizada de la mano del más aventajado de sus nuevos cultores, Krency García, El Prodigio, acompañado de sus nuevos músicos, los cuales se han compactado para ofrecer un show donde la música, el humor y la coreografía se funden para darle consistencia a su propuesta. Aunque el sonido no le fue favorable en los primeros temas: Se me muere Rebeca y La morenita, con Enamorado y un sonido que mejoró notablemente, El Prodigio dejó establecido que es uno de los más reputados músicos del género.
La voz se elevó
Tras unos minutos de espera llegó el merengue romántico enfundado en La voz más alta del merengue, Rubby Pérez, quien echó mano de Quisqueya y con bandera en mano se puso a tono con la celebración.
Interpretó Tú vas a volar, Tonto corazón, el clásico Volveré, regresó al presente con Perro ajeno y Valió la pena, nominado en la categoría Merengue del año de los premios Casandra, para retomar el pasado con El Africano, con el que finalizó cerca de las 11:00 de la noche con la algarabía propia de ¡Arriba la mano, arriba la mano!!!!.
El Kuko en otro way
Minutos después llegó uno de los más esperados. La pregunta que se hacían muchos era cómo llegaría vestido. Nada de pantalones de mezclillas, nada de jacket. Toño Rosario llegó impecablemente vestido de blanco, camisa y corbata rosadas. Siempre estoy pensando en ella calentó a un público que acudió a respaldar a sus artistas y la dominicanidad sin importarle las bajas temperaturas de esa noche por demás lluviosa. Beso a beso, Estúpida, Quiero volver a empezar, mostraron a un Toño distinto al de los últimos tiempos, quien tras concentrarse más en el mambo, ahora regresa a las canciones con las que se permite demostrar sus dotes de cantante.

