ANAHEIM, California (AP) .-Los bateadores más grandes en el Juego de Estrellas fueron los grandes ceros.
Albert Pujols, Ryan Howard, Adrian González, Vladimir Guerrero e Ichiro Suzuki no pudieron hacer ninguna ofensiva el martes en la noche, cuando la Liga Nacional rompió una racha de 13 años sin victorias con una victoria 3-1 sobre la Liga Americana.
La Liga Americana espació apenas seis hits su más bajo total desde tener la misma cantidad en 1999.
Alex Rodríguez ni siquiera entró en su 13er Clásico de Mitad del Verano.
Yo definitivamente lo estaba esperando, dijo Charlie Manuel, el dirigente de la Liga Nacional. El es uno de los mejores bateadores en el juego, si no el mejor. Eso me estaba pasando por la mente.
El dirigente de la Liga Americana Joe Girardi, quien dirige a A-Rod con los Yankees, consideró usar a Rodríguez como corredor emergente si la carrera del empate hubiese llegado a la base. Pero eso no sucedió.
Me senté ahí por tres horas, pero estaba suelto y listo para ir en el octavo y el noveno, dijo Rodríguez. Tuvimos un par de situaciones donde pude haber entrado, pero dependía de él en cual situación ponerme. Pero no es mi primero.
Desde luego, el pitcheo de ambos lados tuvo mucho que ver con la falta de ofensiva, comenzando con los abridores David Price de la Liga Americana y Ubaldo Jiménez de la Liga Nacional. Ellos lanzaron cada uno dos entradas, ayudando a mantener el juego sin carreras por cuatro episodios por apenas octava vez.
Los solitarios puntos brillantes entre los nombres grandes fueron los de Evan Longoria, de Tampa Bay, David Ortiz, de Boston, y Derek Jeter, de los Yankees de Nueva York.
Longoria entró bateando .300 y pegó doble en su primer turno al bate. El caminó en su otra vez. Jeter caminó en el primer episodio y dio sencillo en el sexto. Ortiz, quien ganó el Derby de Jonrones del lunes, dio sencillo en el noveno sólo para ser puesto out en segunda base con la Liga Americana tratado de montar un ataque final.
Tratamos de jugar lo mejor posible, dijo Ortiz. Pero cuando usted ve a muchachos que están acostumbrados a lanzar seis, siete entradas y aquí lanzando una entrada, usted va a ver lo mejor de esos tipos.
Los que cayeron fueron Pujols, Howard, Jeter, Guerrero, Ortiz y Suzuki todos víctimas de ponches. Suzuki entró con cinco hits en sus previos 11 turnos al bate en Juego de Estrellas, pero se ponchó contra Josh Johnson, de Florida apenas su tercer ponche en 28 apariciones en el plato.
Hanley Ramírez, otro bateado de .300 en la Liga Nacional se fue en blanco en tres turnos al bate.
Fue definitivamente un juego de lanzadores, dijo Howard. Es un Juego de Estrellas. Todo el mundo aquí es bueno. Usted se está enfrentando a un astro de cada equipo.
Jeter, Guerrero y Suzuki fueron los bates veteranos en la alineación de la Liga Americana. Ellos tenían un total combinado de 63-22 al entrar al juego, todos habiendo pegado de jonrón en años previos.
Guerrero nunca encontró su nivel de comodidad en su viejo parque a pesar de ser ovacionado grandemente por la concurrencia en el Angel Stadium a través de la noche.
Pujols Howard y González todos se fueron sin hits en dos turnos al bate cada uno por la Liga Nacional.
Yo la sentí como una victoria de los Padres, dijo González, quien juega para San Diego, líder del Oeste de la Liga Nacional. Batallar, batallar y lograr el batazo grande. Hubo gran pitcheo de parte de ambos lados.
La Liga Nacional ganó por un doble con las bases llenas que remolcó tres carreras en el séptimo por parte del JMV Brian McCann. Un elevado de sacrificio de Robinson Canó produjo la única carrera de la Liga Americana en el quinto.
Más valioso
Tras varias actuaciones discretas en el clásico de verano, Brian McCann se puso al día el martes al pegar un doble con las bases llenas que le dio a la Liga Nacional una victoria por 3-1.
La línea tendida de tres carreras de Brian McCann en la séptima entrada le significó llevarse el premio al Jugador Más Valioso.
«B.J. Ryan, Joe Nathan, te enfrentas a jugadores de calidad», dijo McCann. «Ni siquiera estaba pensando en todo eso».
El catcher de Atlanta había esperado un imparable así de importante un largo tiempo. Bateaba de 3-0 en sus previas presentaciones estelares.

