AEROPUERTO INTERNACIONAL DE LAS AMERICAS. Altagracia Albino fue tan famosa en los camerinos de Grandes Ligas como su hijo Vladimir lo era como jugador.
La dama de manos prodigiosas a la hora de dirigir el departamento de “humo y grasa”, fue la responsable de preparar los alimentos de su hijo durante la carrera del hoy inmortal de Cooperstown.
Pero sus manos no sólo alimentaron a Vladimir. Los alimentos que cocinaba también fueron degustados por peloteros latinos y norteamericanos, compañeros y rivales a los que su hijo llevaba comida a los estadios.
“El ponía la plata y yo me encargaba del sazón. Viví esos momentos con pasión y emoción al ver la forma como Vladimir se preocupaba por compartir sus alimentos con compañeros y rivales y me esforzaba para hacerlo quedar bien”.
Sin embargo, Doña Altagracia no se ha librado de la cocina, pues ahora es la chef del vástago de Guerrero, el también pelotero Vladimir Jr., un prospecto altamente cotizado de los Azulejos de Toronto.
“Me reconforta saber que mi nieto lleva los mismos pasos de su padre. Ya me comprometió como su cocinera y hace las mismas cosas que hacía Vladimir.
Antes de cada juego debo cocinarle, prepara sus dos bolsas y se marcha al play para compartirla con sus compañeros y el equipo contrario”, reveló Albino.
Dijo que mientras tenga fuerzas, seguirá asistiendo a su nieto para alimentarlo y hacer más llevadera la carrera de Vladimir Guerrero Jr. en los Estados Unidos.

