Cuando hablamos de tesoro, todos a una pensamos de inmediato en dinero o cosas materiales de alto valor, y si precisamente de esto quiero que hablemos hoy. Pues el amor al dinero es la raíz de toda clase de mal y esto no es sólo un dicho, es un fragmento de las Santas Escrituras.
Ahora quiero que pensemos en lo siguiente, cuál es la situación que más afecta a una persona en la actualidad? es la falta de dinero. Algunos quieren dinero por ostentosidad y vanidad, otros dicen que lo necesitan para mejorar su calidad de vida, otros para pagar sus deudas y es justo aquí que quiero detenerme.
El mundo actual, es un lugar altamente consumista, cada día somos invitados a tener más y más, desde muy temprana edad los niños piden objetos de regalos con marcas especificas, todos queremos un televisor plasma, todos queremos una nevera nueva, un carro nuevo, y así entre muchas cosas, el problema no es desear tener estas cosas, sino todo aquello que hacemos para poder alcanzarlas.
Nombremos algunas:
1. Trabajamos fuera de horario: Muchas veces tenemos que trabajar tantas horas al día para satisfacer nuestras necesidades ególatras, que ni siquiera tenemos el tiempo de disfrutarlas. Mientras más ganemos más consumiremos.
2. Tomamos crédito desmedido: Una de las tragedias más grande que enfrenta la humanidad es la deuda. Ayer leía en un artículo, que el stress económico es capaz de matar a una persona, y es así.
La gente entra en compras a crédito a cada momento, el que no tiene una tarjeta de crédito difícilmente es considerado como una persona próspera.
Sin embargo en un mundo tan expuesto al caos, muchas veces la gente se queda sin trabajo, o pierde en un negocio o simplemente debe más de lo que puede pagar y cuando sus acreedores comienzan a buscarle, tienden hasta enfermarse, y en el peor de los casos llegan hasta la autodestrucción.
3. Negocios ilícitos: Porqué la gente empieza a hacer negocios sucios? Por el hambre de dinero, de fama, de poder.
Las personas que entran en estos tipos de negocios no lo hacen precisamente pensando que podían perder su vida en ellos, sino pensando en que serían más ricos, y podrían obtener lo que quisieran.
He podido ver cada una de las situaciones expuestas, muy de cerca, y es terrible como el amor al dinero puede destruir familias, o hasta naciones completas, a causa de las deudas contraídas.
Hubo un hombre muy rico y famoso que se llamó Salomón, reinó en Israel después de su padre David y según datan los libros, nunca hubo alguien más sabio y rico en esa descendencia que él.
Salomón tuvo todos los placeres de la vida, todo lo probó y dijo: ¨Tuve todo lo que un hombre puede desear!. De modo que me hice más poderoso que todos los que vivieron en Jerusalén antes que yo, y mi sabiduría nunca me falló. Todo lo que quise lo hice mío, no me negué ningún placer.
Hasta que descubrí que me daba gran satisfacción trabajar mucho, la recompensa de toda mi labor, pero al observar todo lo que había logrado con tanto esfuerzo, vi que nada tenía sentido, era como perseguir el viento. No había nada absolutamente nada que valiera la pena en ninguna parte.¨
También tres de las últimas palabras de Alejandro Magno antes de morir, fueron:
1.-Que su cadáver fuese llevado en hombros y transportado por los mejores médicos de la época.
2.- Que los tesoros que había conquistado (plata, oro, piedras preciosas), fueran esparcidos por el camino …
3.- Que sus manos quedaran balanceándose, y a la vista de todos.
Uno de sus generales, asombrado por tan insólitos deseos, le preguntó a Alejandro cuáles eran sus razones.
Alejandro le explicó:
1.- Quiero que los más eminentes médicos carguen mi ataúd para así mostrar que ellos NO tienen, ante la muerte, el poder de curar.
2.- Quiero que el suelo sea cubierto por mis tesoros para que todos puedan ver que los bienes materiales aquí conquistados, aquí permanecen.
3.- Quiero que mis manos se balanceen al viento, para que las personas puedan ver que venimos con las manos vacías, y con las manos vacías partimos.

