SANTIAGO. El Centro de Formación y Acción Social y Agraria (Cefasa) y la Fundación Educativa Acción Callejera denunciaron ayer el poco esfuerzo que se hace en la República Dominicana para normar las migraciones y la aplicación de mecanismos que violan los derechos fundamentales de los migrantes.
Explicaron que el pasado 26 de junio se realizó un operativo a las 4:00 de la madrugada en el sector Hato Mayor, al sur de la ciudad, donde fueron invadidas propiedades sin orden judicial y al menos 12 personas, entre ellas una embarazada, fueron repatriadas de forma irregular.
Cinco de las personas repatriadas narraron que miembros de la Policía, de la Dirección General de Migración y el alcalde pedáneo se presentaron en las pensiones donde ellos viven, colocaron cintas plásticas amarillas en las puertas y los golpearon.
Posteriormente, sacaron a los migrantes de sus hogares, algunos incluso en ropa interior, los despojaron de sus pertenencias y los llevaron a la rotonda (autopista Joaquín Balaguer) para desde ahí trasladarlos a Haití explican las organizaciones en un documento enviado a El Nacional.
