La Organización de Estados Americanos (OEA) abrió su 43 Asamblea General, en Antigua, Guatemala, con las drogas como uno de sus principales temas. El fracaso que ha supuesto la lucha y las alternativas que se han planteado para combatir el flagelo, entre las cuales figura la legalización, confieren singular trascendencia a la discusión.
Ha quedado demostrado hasta la saciedad que la violencia y la represión no han sido la respuesta contra el tráfico y consumo de estupefacientes. Ante esa situación son cada vez más los especialistas que se pronuncian a favor de la legalización como alternativa para combatir efectos como el crimen y la violencia generados por el narcotráfico.
En algunos países de la región, como Uruguay, se ha legislado para legalizar el consumo de estupefacientes como la marihuana. Por el desafío que representan para la región es obvio que la OEA tiene que prestar atención al problema de las drogas. Sobre todo, ante el fracaso de las políticas y el discurso para combatir el flagelo.
