Sé que la sola pregunta ofende, pero ya he manifestado, que el patricio lo resiste todo, por lo tanto, nunca debe de haber temor a que sea sometido a cualquier cuestionamiento, como ha sucedido con otros héroes americanos, pues siempre saldrá vencedor por su portentosa obra para darnos la nacionalidad que orgullosamente exhibimos.
Es indudable que Juan Pablo Duarte fue un hombre de ideas políticas geniales. Y lo demuestra el hecho de haber logrado una alianza táctica con los revolucionarios haitianos que buscaban derrocar a Jean Pierre Boyer, tal y como ocurrió el 21 de marzo de 1843. Es a nuestro Padre de la Patria que se le ocurre la gran idea de pactar con el sector hatero y de ahí la integración de los mellizos Ramón y Pedro Santana a la gesta de independencia.
Sin lugar a dudas que la obra maestra de Duarte fue la fundación de la Trinitaria. Ese 16 de julio de 1838, no solamente fue su momento de consagración, donde explicó a sus acólitos todo el plan de liberación y los hizo firmar con sangre el documento sagrado con el nombre de República Dominicana y los símbolos que íbamos a mostrar al mundo. ¿ Acaso quieren sus críticos una prueba mayor de valentía.
La fundación de La Trinitaria fue la gran obra del patricio Juan Pablo Duarte
Adrede olvidan quienes tildan a Duarte de cobarde, aquella histórica mañana del 23 de marzo de 1844 en Baní, donde nuestro héroe intentó convencer a Pedro Santana de que se atacara a los haitianos en Azua, cosa que no pudo lograr. Es innegable que el hijo de Juan José Duarte y Manuela Díez fue un ser humano con ideas brillantes y así lo comprobamos en su proyecto de constitución, donde muestra sus dotes de estadista, pero negar que puso su espada y su hombría al servicio de la patria, es dar la espalda a la veracidad de los acontecimientos que dieron origen a nuestro nacimiento como República libre y soberana.
No hubo una actitud política en la vida del patricio, en la que no puso su vida en juego. Es más, aunque sus detractores lo ocultan, cuando ya era inminente el ataque de las tropas de Hérard Riviere a principios de julio de 1844, Duarte propuso un levantamiento en armas, posición que fue enfrentada por quienes se consideraban más expertos en el arte de la guerra que nuestro libertador. Nunca corrió una sola gota de cobardía por el cuerpo del fundador de la República. Esa es la verdad.

