Después del fracaso de la reunión de Durban en Sudáfrica, donde participaron los países que mayores emisiones de GEI (Gases de Efectos de Invernadero) lanzan al planeta, nos vemos en la necesidad de traer a discusión pública la teoría de la Bomba biótica, desconocida para casi todos los que se dedican a los estudios del medio ambiente y la conservación del planeta, en primer lugar porque son ambientalistas y no científicos ambientales y además por su ignorancia propia de quienes quieren hacer opinión pública desconociendo realidades como la que vamos a mencionar a partir de este momento. Víctor Gorshkov y Anastassia Makarieva, dos científicos Rusos, ignorados por muchos durante años han realizado estudios sobre el cambio climático y han establecido con base muy lógica una posición que por asuntos de intereses no se ha dado a conocer al público de manera amplia. La Bomba Biótica, ellos lograron determinar situaciones que muy pocos conocíamos hasta 2004, en esa teoría, que dejó de ser teoría hace unos años, en ese estudio establecen con hechos una correlación físico-ecológica concluyendo que la evapotranspiración en los bosques naturales influye en el clima local atrayendo la lluvia. Entonces, cuando el continente está cubierto de bosques y el viento sopla de mar a tierra, aporta la humedad para alimentar los procesos de precipitación y compensar la escorrentía de los ríos. Este bosque inducido por el transporte del océano a la tierra de la humedad se llama la bomba biótica de la humedad atmosférica. En otras palabras los propios bosques pueden actuar como bombas que atraigan las lluvias. De allí; ¿qué se está logrando con la deforestación? Simplemente que exista menos superficie para que atraiga las lluvias y por lo tanto se está produciendo poca agua dulce, lo que conlleva a un déficit de este vital elemento para la vida en el planeta. Y si aceptamos esa realidad estamos pecando de ignorantes, pues los cambios que hasta el momento observamos son significativamente concluyentes en diferentes países de nuestro continente americano y la deforestación es manifiesta en diferentes sitios, mientras que en otros se observa el fenómeno contrario al planteado. Si nos detenemos en las cercanías sudamericanas encontramos, por ejemplo, la selva amazónica es la bomba biótica más fuerte de toda la Tierra, ya que proporciona una enorme cantidad de humedad en una superficie de miles de kilómetros tierra adentro. Según la teoría de la bomba biótica, la deforestación de la Amazonía convertiría el sur del continente americano en un desierto, debido a que los vientos océano-tierra cambiarían de dirección. Acaso no sería una situación parecida a lo que ocurre en la zona noroestana nuestra, en donde el cambio en los patrones de lluvia ha cambiado de manera radical, sin que ningún estudioso haya abierto la boca, sólo notamos ahora que el patrón de lluvias ha cambiado a un nivel asombroso en todo el noroeste de la isla. Lo peor de todo es que según esta teoría simplemente, reforestar no ayudará. Sin embargo, debería ser posible para facilitar los procesos naturales de auto-recuperación de los bosques, aquí lo que se plantea de forma muy extraña y con pocos estudios es (Restauración de Bosques). Si la teoría de la bomba biótica se toma en serio y se reconoce la tarea de la reforestación, se buscará la manera de permitir la recuperación libre de los ecosistemas forestales naturales después de las alteraciones a las que están siendo sometidos. (tendremos que continuar).

