La restauración intenta recuperar un ecosistema a su trayectoria histórica, sabiendo que las condiciones históricas son el punto de partida. No siempre un ecosistema restaurado recupera su condición anterior, muchas veces la existencia de limitaciones y condiciones actuales orientan su desarrollo por una trayectoria diferente.
El conocimiento de la estructura, composición y funcionamiento preexistentes del ecosistema dañado, de los estudios de ecosistemas intactos comparables, de la información sobre condiciones ambientales de la región y análisis de otras informaciones ecológicas, culturales e históricas del eco-sistema de referencia ayudan al establecimiento de la dirección general y los límites de la trayectoria histórica.
Un proyecto de restauración requiere una planificación cuidadosa y sistemática y un plan de seguimiento dirigido al restablecimiento del ecosistema. Esta planificación es de suma importancia cuando se restaura un paisaje complejo de ecosistemas contiguos. La complejidad de la restauración depende de la extensión y la duración de las perturbaciones pasadas, de las condiciones culturales que han transformado el paisaje y de las oportunidades y limitaciones actuales, sin olvidar que uno de los factores claves son los procesos naturales de sucesiones biológicas. En la más simple de las circunstancias, la restauración implica eliminar o modificar una alteración específica, para permitir que los procesos ecológicos se recuperen por sí solos. La restauración puede ser a pequeña o gran escala, puede ser llevada a cabo por una o varias personas, o a través de programas gubernamentales, por miles de participantes. Puede tener amplios recursos o ser modestamente financiada, puede involucrar ecosistemas que se pueden restaurar rápidamente o ecosistemas que requerirán cientos de años antes de que se pueda decir que el restablecimiento ecológico ha ocurrido. En todos los casos, la restauración ecológica mejorará la diversidad biológica de los paisajes degradados, aumentará las poblaciones y la distribución de especies raras o amenazadas, mejorará la conectividad del paisaje, aumentará la disponibilidad de mercancías y servicios ambientales y contribuirá al mejoramiento del bienestar humano. Las zonas de tierras degradadas que hoy en día se encuentran en varias partes del mundo son de tamaño importante. Algunos sistemas se han degradado gravemente y su reparación será costosa. Por otro lado, la pobreza obliga a muchas personas a seguir usando dichos sistemas agravando más el problema. En estas circunstancias, frente a la dificultad de luchar contra la pobreza, a los altos costos de la restauración y al fuerte deterioro de muchos ecosistemas, es posible que no tengamos éxito en erradicar totalmente las causas de la degradación. Nuestros esquemas nos obligan, cada vez más a conocer las diferencias de regeneración, rehabilitación y Restauración.- Datos del Manual Diplomado en Rehabilitación Ambiental Terrestre.

