A menudo se pueden ofrecer varios servicios de manera sinérgica y, entonces, se pueden organizar paquetes de pago entre varios usuarios. Pero no todos los servicios están realmente amenazados ni son escasos, ni todos los usuarios están dispuestos a pagar.
Además, otros servicios pudieran recibir pagos parciales; por ejemplo, una plantación de crecimiento rápido maximiza el secuestro de carbono, pero no es particularmente rica en diversidad, ni mejora la provisión de agua ni es atractiva para el turista.
Se pudieran comercializar otros servicios ambientales (p.e. áreas silvestres que ofrecen servicios de polinización a la agricultura), pero hasta ahora sólo los cuatro servicios mencionados tienen un valor comercial significativo. Y es precisamente allí en donde el Estado debe saber regular estos pagos y no como se hizo con controles de precio que nunca funcionaron con el criterio para los cuales fueron creados dentro de las normativas nacionales.
Los principios básicos del PSA que se detallan en este trabajo mostrarán al lector las preguntas que es necesario hacerse antes de diseñar un sistema de PSA; esto corresponde a un nivel intermedio en el proceso de diseño; en consecuencia, no se ofrecerá un manual de campo que indique paso por paso cómo implementar un esquema de PSA.
Nuestro país y sus autoridades actuales deben enfocarse en aspectos tales como dar respuesta a las siguientes preguntas específicas: 1, ¿Cómo se define un esquema de PSA y en qué se diferencia de otros enfoques de conservación? 2, ¿Cómo determinar la medida en que se provee un SA? Sección 3, ¿Es el PSA más apropiado en unos escenarios que en otros? Sección 4, ¿Se da un trueque entre eficiencia y equidad? Sección 5, ¿A quién exactamente se le debe pagar? Sección 6, ¿Deben ser los pagos en efectivo o en especie? Sección 7, ¿Es el PSA útil para aliviar la pobreza? Cuando seamos capaces de ofrecer respuestas a estas interrogantes entonces estamos camino al desarrollo ambiental comunitario y local.
Pero debemos determinar aspectos puntales como son, por ejemplo, se hacían pagos por la protección de cuencas hidrográficas, pero no había libertad para decidir sobre el uso del suelo (criterio 1).
La naturaleza del servicio ofrecido con frecuencia era poco clara (criterio 2). Por lo general, el dinero provenía de donantes y no de los usuarios del servicio (criterio 3). Otras veces, se cobraba a los usuarios pero no se pagaba a los proveedores del servicio (criterio 4). No obstante, el criterio más difícil de satisfacer es el 5: el condicionamiento. El monitoreo en muchas iniciativas es poco riguroso, o no se monitorea del todo; los pagos se otorgan al inicio, en vez de periódicamente. Los pagos se hacen de buena fe y no como resultado del monitoreo de la provisión real del servicio.
El enfoque empresarial que refleja el sistema de pagos contingentes para la conservación creó resistencia en todos los países estudiados. Solo cuando el país y su personal estén debidamente capacitados para ello estaremos en condición de enfocar seriamente el pago por servicio ambiental e instalar claramente sus principios básicos.

