La isla tiene una serie de fallas tectónicas de accionar frecuente, esto sucede porque la isla se encuentra en una zona sísmica debido a la posición de la Hispaniola, justo en el borde de interacción de las placas tectónicas de Norteamérica y la del Caribe, específicamente en el margen norte de esta última placa tectónica, el aprendizaje para gestionar situaciones de riesgos sísmico es de primer orden en una isla, como la nuestra, que ha sido afectada en numerosas ocasiones por sismos de cierto nivel de envergadura.
Sin embargo por nuestro propio carácter e idiosincrasia hacemos poco caso a los riesgos a los cuales estamos sometidos. Prepararse y estar atentos a señales que la misma naturaleza nos ofrece con relativa frecuencia debe ser un elemento a tomar en cuenta para estos casos.
Para los planteles escolares debe ser una prioridad de primer orden, debido a que el futuro de la patria se localiza allí en los niños y niñas que son el futuro nacional en todo sentido, para ellos debemos tomar en cuanta los factores siguientes: identificar y sujetar bien a las paredes los objetos que en caso de un sismo se puedan caer (lámparas, estantes, murales, adornos), identificar un lugar abierto y seguro dentro o fuera del plantel escolar que sirva como punto de reunión, definir y señalizar la ruta de evacuación o salida rápida, conformar y capacitar las brigadas escolares de evacuación, búsqueda y rescate, primeros auxilios y prevención de incendios, Definir y socializar un mecanismo de alerta para evacuación (una campana, un pito, una voz de alerta, un megáfono, el golpeo de dos objetos sonoros), desarrollar el plan de gestión de riesgo del centro, coordinar y realizar ejercicios de evacuación, mantener a mano una lista de los teléfonos de emergencias de su comunidad, incluyendo números de celulares, identificar los centros de salud más cercanos y la ruta más segura para llegar, asegurarse de tener a mano alcohol, algodón y gasas como parte de su botiquín, socializar con los padres sobre el plan del centro para sismos. Si aplicamos estas precauciones en los centros tendremos mejor oportunidad de salvar vidas valiosas a nuestra sociedad.
Durante un sino debemos tener presente factores como los siguientes: mantener la calma y motivar a los demás, no salir corriendo ni bajar escaleras, si está en un primer nivel, agáchese, proteja su cabeza bajo un escritorio, una butaca o con sus manos, si está en un nivel más alto, aléjese de las paredes externas, estar alerta para la evacuación y dirigirse al punto de reunión.
Y después de un sismo tener presente elementos como los siguientes: mantenernos la calma y transmitir confianza a quienes están a su alrededor, mantenernos juntos en el punto de reunión y esté alerta a posibles nuevos movimientos sísmicos, no tocar ningún cable eléctrico y alejarse de los mismos, no regresar al plantel escolar hasta que esté seguro de que la estructura no sufrió daños significativos, hacer el menor uso posible del teléfono, sólo en emergencias, si aplicamos estos principios lograremos bajar la situación de las emergencias. ¡Ánimo a los directores de centros a practicar estas medidas!

