Los países en desarrollo y los que falsamente se atribuyen un desarrollo económico, deben revisar sus políticas ambientales en cuanto a las variables que se producen en torno a unos y otros, los primeros porque tienen necesidades de subsistencia de sus poblaciones y usan de forma irracional sus recursos y los otros que a sabiendas de que sus recursos son mayores abusan de igual forma en los usos indebidos de los mismos mediante un exceso de consumo. Esa realidad es lo que predomina en el mundo. Todo lo demás es retórica y demagogia política y cuando observamos los conclaves, simposios, foros, y otras conferencias magistrales son meras palabrerías baratas que merman los recursos económicos de naciones que requieren la conservación de sus recursos naturales en muchos casos- como el nuestro- muy limitados. Las variables, como por ejemplo, las pandemias producto de la misma contaminación y mala distribución de desechos sólidos, líquidos y vertederos cercanos a poblaciones con amplias franjas de miseria deben ser tomadas muy en cuenta a la hora de evitar pandemias y otras enfermedades ambientales que están de moda con la aparición de nuevos brotes. Otra variable ambiental significativa es la atribuida al hacinamiento poblacional y la mala recolección de desechos y sobre todo con las metodologías de distribución alimenticias en calles y lugares públicos.

