Uno de los problemas que ha confrontado el Estado Dominicano desde su nacimiento, es la ignorancia expresa que tiene la mayor parte del ciudadano, no solo en materias de cultura general, sino en muchos aspectos de la vida cotidiana y su comportamiento hacia otros seres humanos de igual condición. En cuanto a la conservación de los recursos naturales y el medioambiente, la situación es tan o más delicada que la expresada anteriormente. Los recursos de una o más zonas son desconocidos por los mismos habitantes de esa región y nadie les ha expresado el sobre el valor de esos recursos para sus propios descendientes. Los recursos que nos ofrece la isla en aspectos biodiversos, diversidad de vida en sus diferentes facetas son tan amplios que no alcanzamos a investigar la totalidad e los mismos y sobre todo a detectar su utilidad para nuestra vida. La sabiduría del hombre de campo es valorada solo en la comunidad en donde habita, nadie absolutamente nadie ha puesto empeño en indagar los valores de esa sabiduría que da la experiencia de los años a esos hombres comunes y simples de nuestras comunidades. Muchos de ellos albergan en su sana existencia conocimientos que si bien podrían salvar vidas se deben de preservar para acontecimientos por venir que nos acechan de forma constante, por ejemplo hemos creado ministerios de competitividad y no logramos competir con nadie y mucho menos rebasarles en aspectos de memoria histórica y en preservación de conocimientos que los años dan por la vida extensa que muchos han tenido. Son muchos los hombres comunes que se han hecho botánicos naturales por el conocimiento adquirido por medio de los años y la tradición familiar, sobre los usos medicinales que muchas plantas, desconocidas par ala ciencia, tienen para la cura de enfermedades variables según la región geográfica de nuestro país. Para citar un caso interesante nombramos a Francisco Cepeda, cariñosamente conocido por nosotros como El Bolo, el cual es buscado en cada viaje que estudiantes de doctorado y elaboración de tesis en su fase investigativa final, todos ellos de la prestigiosa Universidad de Cornell, para que lees ubique sobre los efectos de determinada planta en la cura de algún tipo de enfermedad. Este hombre de campo simple como botánico práctico ha hecho más aportes científicos que cualquier científico estudiado y de gabinete al beneficio de la medicina. De allí que la ignorancia sobre nuestra biodiversidad y sus usos sea elemento principal para la conservación de la memoria histórica y sus aplicaciones actuales.

