Al doctor Eddy Olivares lo conocí en la Universidad Autónoma de Santo Domingo siendo muy joven. Fue dirigente del FUSD, grupo estudiantil apéndice del PRD, y siempre se ha caracterizado por su coherencia política, buenas relaciones humanas y preocupación por los estudios, a tal punto que hoy se le considera un buen intelectual.
Es abogado de profesión, pero sus pasos por la Junta Central Electoral, donde mostró honestidad, lo han convertido en un especialista en la materia. Olivares es uno de los dominicanos que más sabe de asuntos electorales.
Nunca ha ocultado son inclinación política –primero hacia el PRD y luego hacia el PRM–, pero sin exhibir conductas sectarias y mantiene excelentes relaciones con todos los sectores políticos de la vida nacional. Su honestidad y profesionalidad lo llevan siempre al apego a la objetividad.
Para ser árbitro o juez de cualquier corte en la República Dominicana no hay que ser independiente. La independencia y la imparcialidad son inexistentes. Creo en la profesionalidad, en el apego en la aplicación de las leyes como forma de ganarse el crédito público. Y Eddy Olivares goza de crédito público en la sociedad dominicana.
Es la razón por la cual los dominicanos lo apoyaban para que presida la JCE. Sin embargo, no lo tomaron en cuenta siquiera como miembro del organismo, producto de una objeción que, según se dice, proviene de un sector del propio PRM. ¡Qué pena! ¿Qué está ocurriendo ahora? Que a Eddy Olivares lo han convertido en una víctima.
Y lo han victimizado aún más cuando decide regresar a su partido y la máxima autoridad del PRM alega que esa solicitud de Olivares amerita ser estudiada detenidamente. ¿Estudiar qué? ¿Y ese no es su partido? A Eddy no lo expulsaron, fue él que tomó una licencia y tiene el derecho a regresar cuando lo considere pertinente.
El poder político a veces llena de soberbia a la gente, olvidando que todo es pasajero. Recordamos la humillación cometida por Jean Alain Rodríguez en contra de Miriam Germán. Y por el propio Danilo Medina, quien la excluyó de la Suprema Corte de Justicia. Con el tiempo se invirtieron los papeles.
La persecución contra Eddy lo victimiza y lo convierte en líder. Y se dice que hay una corriente dentro del PRM que lo sustentaría a la Presidencia de la República.
Por. Danilo Cruz Pichardo
danilocruzpichardo@gmail.com

