Los editores de textos escolares que operan en el país ganan cada cuatro años miles de millones de pesos de manera fraudulenta, a través de la aplicación de la Ley de Libros y Bibliotecas, 502-08.
Esa legislación obliga a los libreros a revisar sus ediciones cada cuatro años, pero éstos se limitan a cambiar las portadas y el número de serie de las mismas y venderlas en el mercado como si fueran nuevas.
De esa forma, obligan a los padres a usar la nueva serie y, con la complicidad de los colegios privados, evitan que los hijos menores puedan usar las series anteriores, aunque tienen el mismo contenido.
Hay que cambiarlos, porque se trata de una nueva serie, comentan los propietarios y los directores de colegios a los padres.
Esa maniobra es posible porque los currículos del sistema educativo dominicano son los mismos y como consecuencia, el contenido de los textos.
Algunos editores consultados, que pidieron reservas de sus nombres, aseguran que la aplicación correcta de la Ley 502-08 pondría fin al desorden en la producción de textos y contribuiría a abaratar significativamente sus precios.
Esa Ley plantea una serie de incentivos a la industria que vendría a abaratar los libros y a aumentar ese negocio en el país, si el Estado pone los controles necesarios, afirman.
Entre esos incentivos citaron la exoneración de pago de impuesto sobre la renta e Itebis a la importación y exportación de libros, a la industria editorial, a los ingresos de los escritores.
Quedan exentos del pago de impuestos a las importaciones de papel, fotografías, películas, grabados, cartones, planchas, tintas litográficas, materias primas, insumos, maquinarias de impresión o edición de libros.
Asimismo, se otorga el carácter de industria a la edición, distribución y venta de los libros con todos los efectos legales y de promoción económica y editorial y dispone que las empresas dedicadas a la impresión, edición y publicación de libros que no paguen impuesto sobre la renta durante 10 años.
Los editores consultados aseguran que la aplicación de esa legislación motivaría a más libreros extranjeros a operar en el país, atraídos por los incentivos señalados.
Son de las leyes que fomentan el desarrollo industrial y el empleo en el país, pero que nadie les da seguimiento, precisan.
UN APUNTE
El anuncio
Los alcances de La Ley 502-08, aprobada en diciembre del 2008, fueron anunciados con bombos y platillos por el Ministro de Cultura, José Rafael Lantigua.
La consideró una de las más avanzadas y revolucionarias para un país.

