El presidente de la Unión de Medianos y Pequeños Industriales de la Harina, Francisco Capellán, ha dado como inminente un incremento en torno a un 20% del precio del pan. Es la única alternativa que cita para lidiar con el incremento de los costos d producción, sobre todo con la deficiencia y sus consecuencias del suministro de energía eléctrica, los combustibles y las materias primas.
El aumento de uno de los alimentos más populares que se proponen los panaderos es para no seguir la suerte de decenas negocios de la harina que han cesado sus operaciones por la competencia y el incremento de los costos.
Si el Ministerio de Industria y Comercio puede hacer algo para evitar que los consumidores, sobre todo los de más bajos ingresos, sean castigados con el alza, no debe dudar en intervenir. El pan, que según Capellán se vendería de 5 a 6 pesos, es tan vital como el transporte de pasajeros, aunque con la diferencia de que los panaderos no tienen la capacidad de presión de las empresas transportistas.
