El triste drama de una democracia sin demócratas
Nuestra democracia es representativa. Sólo a través de los votos de los ciudadanos los candidatos obtienen calidad de representantes.
Mediante elecciones con voto libre y secreto, en los últimos años, el PLD y el PRD se han convertido en los representantes de los ciudadanos en ayuntamientos, Congreso y Palacio Nacional.
Ellos son la partidocracia nacional reinante, como les llamo.
Ese congreso, estos ayuntamientos y esa presidencia son lo que el pueblo con su voto ha querido que sea, ni más ni menos. Los demás, opinamos, nos quejamos, tertuliamos, pero somos apenas los demás de los demás y sin Alberto, el Cortez, apenas una inmensa minoría vencida en las urnas y los hechos.
La partidocracia es la dueña del play y, democráticamente, tiene la pelota y los bates.
Sin embargo, hoy nadie discute el mal momento de nuestra democracia, sus retrasos, sus marrullas, compra y venta, sus faltas y fallos en temas como transparencia, lucha contra la corrupción, educación o falta de autoridad para aplicar las leyes.
En los oráculos tertuliantes se diagnostica muy bien sobre nuestros desafíos y cómo enfrentarlos, la urgente necesidad de modificar la ley electoral como forma de evitar que el narco nos imponga democráticamente sus representantes y tenga freno el tradicional uso de los recursos del Estado; una ley de partidos para, entre otras cosas, frenar este festival de ventorrillos partidarios vendiéndose cual ramera al mejor postor y sin un trago ni bolero. Priorizar la educación y pagar el precio. Obras son amores.
Ahora llega el desafío de mayo y el problema es el mismo y son iguales los temores. Tenemos los partidos y los políticos que el mercado electoral ha querido tener.
El gobierno de Fernández ha mantenido a flote la nave económica nacional en tiempos de grave tormenta mundial.
Ese es su mérito. Pero no basta. Y ya está aquí el 2012 con sus pagos, su Fondo, sus acuerdos y sus urgencias, y una vez mas volvemos donde lo dejamos: A cuatro meses de las presidenciales, aquí no hay mas leña que la que arde ni mas vela que la que alumbra en blanco como en morado.
Y tengo ejemplos:
Aún arde en los altares de la desvergüenza, las imágenes del presidente de la Cámara de Diputados rematando a Bosch con un mazo y trece BANG, BANG, BANG, voten honorables diputados. Sin embargo, según encuestas, si las elecciones legislativas fueran a celebrarse mañana, don Mazazo Martínez, -que no es familia de la Yolanda, ni es Abel de los de Amín- sería reelecto sin mayores esfuerzos, e incluso, si compitiese con Don Negro Veras por la Senaduría de la Hidalga le ganaría mucho a poco, y democráticamente. Joder, don Radha, algo anda mal y huele peor.
El perínclito acecha. Menos mal que ya los coroneles se han casado todos y no quieren saber de Gloria ni para versos. Esto es el infierno, sí, pero nosotros, ay, no somos el paraíso.
Un pesimista no es mas que un optimista aterrizado en el fango de los hechos.
Triste drama el de nuestra democracia sin demócratas.

