Marivell, la ciudad y sus fantasmas 2/2
aquí se quedan sólo los fantasmas, ustedes pueden irse. Yo me quedo.
Mario Benedetti. A la izquierda del roble.
Continuando con mis comentarios al reciente libro de la Contreras, digo aquí que entre muchas lecturas y virtudes, la obra de Marivell, tiene la valentía de mostrarnos otro Santo Domingo que es igual, pero no es el mismo.
Se trata de una representación sociológicamente poética, de unas calles y avenidas, que, de tan cotidianas, no vemos, no sabemos ver o no queremos ver. Y lo que es más importante, cada una de esas avenidas, lugares, tiene un personaje marginal y marginado al que este libro rinde merecido homenaje.
Ocurre con Yellow Girl , que es un ocurre en la esquina que forman las avenidas Núñez de Cáceres con Sarasota. De esa esquina sabemos que allí funciona el colegio del imperio, y hasta la casa de un tocayo nuestro que fue santo, pero no habíamos visto a la pobrecita golondrina que nos relata Marivell. Hablo de esa peregrina sin amor a la que por error, quiso el destino hacerla pecadora, pero como en el bolero, ella no sabe vender el corazón.
La obra es de sentido amor, expresión del alma grande y la palabra breve de la autora. Es humano como un beso, tierno como un abrazo pero su realidad golpea como una ausencia.
En este libro, encontramos personajes que Marivell presenta, apoyada en una magia de boleros, que bien pudo ser el hechizo de una bachata No es casual que muchos de estos personajes, como la bachata de El Chaval: están más perdidos que un camino viejo, perdidos como un conuco sin desyerbo, más locos que un reloj de a peso, por un amor todos ellos están perdidos. Son ellos quienes nos recuerdan que no estamos solos en nuestra prosperidad de Marochas, planta eléctrica, Porter House, mucho Blackberry y demasiado Sofía, Laptops de facebook y wikipedia.
Se trata de mostrar desde el periodismo y la literatura, que en las calles de este próspero polígono central también está la pobreza y sus estampas, con sus personajes y sus penas.
A todos ellos, con su libro, esta mujer amiga sólo ha querido rescatarlos de nuestra indiferencia, y sobre todo, salvarlos de la implacable y cruel miseria del olvido.

