Opinión

El Bulevar de la vida

El Bulevar de la vida

De Dios, de amar y triunfar

A doña Luisa S. que anoche me vendió flores en un parqueo de La 20.

Es difícil ver la eternidad de las estrellas sino tenemos los pies en la tierra.

Difícil es alcanzar nuestras metas, si antes no hemos logrado la paz interior imprescindible para avanzar hacia ellas.

Hoy más que nunca, la sociedad occidental, en su diabólica confusión de las cosas fundamentales de la vida, nos impulsa a errar el camino.

Y así, criticamos que las flores tengan espinas, sin saber que gracias a ellas sobreviven sus pétalos.

Corren malos tiempos para el amor. Ahora, casi todos somos divorciados, casados en segundas o víctimas de amores civilizados o de conveniencia, solteros empedernidos huyéndole a la soledad con unas caricias de urgencia que se lleva la noche y unas nostalgias que trae el amanecer, reconvertidas entonces en más soledad. 

Pocos van construyendo un gran amor, de esos que salvan porque son un motivo para vivir aún después de las cabalgatas y la piel.

Es el tiempo de la soledad en compañía, de los fracasados “triunfadores” de los bienes materiales, que han confundido el amar con el gustar, fundirse en amor con fornicar, construir con dominar, el hogar con una casa, el triunfo con la aceptación social y la hipocresía. Y así marchan olvidando el poder del amor, desconfiando de Dios, es decir de todos, la vida.

Corremos desesperadamente tras el triunfo sin saber qué es.

Tanto meditar, leer, escribir, para llegar a saberlo apenas anoche en un solo abrazo y tres ramillete de besos, 2344 años después de que, según mis fuentes, Platón tocara el tema entre tragos en el colmadón banilejo del lado izquierdo del Acrópolis de Atenas. Dijo el señor más o menos: La mayor conquista de un hombre es la conquista de sí mismo…  y el asesinato de todos sus temores, salvo el de Dios, que es amor, y por serlo no da miedo.

Conquista tu paz, lucha por tus sueños, cultiva un amor, róbale besos, y cuando la muerte llegue a buscarte, sácala a bailar antes de irte. Claro, si es en Jet Set y canta El Torito, mucho mejor. Amén.

El Nacional

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