Si las elecciones fueran hoy, el PRD las perdería por escaso margen. Sin embargo, a la fecha, el partido blanco tiene ganada la guerra mediática. Y es que el manejo comunicacional de los morados ha sido tan torpe como genial el de los recién llegados asesores de comunicación política de Hipólito Mejía.
Sólo era asunto de tiempo, que el programa Nuria hiciera lo que ha hecho los últimos 25 años y seis gobiernos: Presentar reportajes de denuncias de actos de corrupción en la administración del Estado. Hagan memoria. A la señora Piera la absuelve la historia, es decir sus trabajos sobre los escándalos del poder, desde 1987 hasta ayer como a las once y media.
Solo que esta vez, reforzado por un brillante y experimentado equipo de periodistas e intelectuales, el PRD ha sacado un descomunal provecho al trabajo objetivo y periodísticamente correcto de la señora Piera Gainza.
Por su parte, el PLD ha confundido el mensaje con el mensajero. Y ni se ha fijado en sus buenos divulgadores; apostando a hacer con Pepe Goico y su supuesto intento de golpe de Estado, lo que el PRD ha hecho con los reportajes sobre los también supuestos actos de corrupción y prevaricación de Félix Bautista: imponerlos en la agenda de los medios de comunicación aliados. Parafraseando el refranero popular: dime a quién le das primera página en tu medio a Pepe o a Félix- y te diré de quién eres aliado.
Pero en esa guerra, el PLD solo puede perder. Primero, por la calidad de los nuevos asesores del PRD, que moraditos de resentimiento han apostado al triunfo de Hipólito (¡Quién lo diría!) con tal de ver a Leonel Fernández en la oposición. (¡Pobre de aquel a quien derrota el triunfo ajeno, ay, maestro Yaqui!) Y segundo, porque en el tema de la corrupción un partido gobernante siempre lleva las de perder, y más si en 2004 ese partido -ya gobierno- decidió cambiar impunidad por gobernabilidad, y no sometió a los involucrados en las ya célebres 34 auditorias que encontró en el Depreco.
El problema no es el programa Nuria y sus reportajes, sino el maravilloso nuevo y discreto equipo de comunicación y ciencias sociales que posee el PRD para amplificar las denuncias, más la torpeza de la defensa peledeísta, claro.
¿Que quién le entregó a la señora Piera los documentos de sus reportajes? El mismo señor, pero esta vez en versión perredeísta, que durante el periodo 2000-2004 le suministraba los documentos que al ser convertidos en reportajes, los peledeístas disfrutaban hasta el orgasmo.
Tan brillantes son los nuevos amigos del Hipólito, que llaman dictadura constitucional al triunfo en las urnas de un partido sobre otro. Olvidando que entre 1998 y hasta 2004, el poder casi todo perteneció al PRD, y como canta José-José: ¿Para qué? Si tú jamás diste nada ni te importó que llorará, ni preguntaste por qué
Como ven, todo es permitido, incluido el pasado y sus horrores, con tal de fusilar políticamente a Leonel Fernández.
Es innegable, este round de la pelea electoral ha sido ganado por el PRD y sus brillantes nuevos amigos del periodismo y la intelectualidad. ¡Felicitaciones a don Hipólito por tan buena compañía!.

