Para volver a volver
o los nuevos asesores
y esa lluvia de recuerdos caiga en tu alma otra vez, y entonces Canción. Sylvia Rexach.
Descartada la repostulación presidencial y enterrada por mandato de los perínclitos vencidos del peledeísmo triunfante la precandidatura de Margarita Cedeño; cuando ya es un secreto a voces el triunfo de Danilo Medina en las primarias del 26J, justo ahora, se aparece el santo gobierno convertido en una maquinita de restar votos a su posible candidato. Justo ahora y no antes.
¿A qué se estará jugando?
Ya, para nadie es un secreto que, suicidadas las ideologías, desacreditadas las religiones y enterrada la utopía, las posibilidades de éxito electoral de un partido de gobierno dependen de los éxitos o fracasos de su gestión económica, de lo mal o bien que le haya ido al ciudadano común y su bolsillo durante los años de esa gestión. A Hipólito no lo hundieron sus insultos ni sus malas palabras, sino la crisis financiera. No hay candidato gubernamental que resista millón y medio de nuevos pobre en su administración. Pregúntenle a Zapatero, allá en las Españas vencedoras en la Eurocopa.
Diecinueve por ciento de aumento en la tarifa eléctrica de un servicio que no paga el 75% de quienes lo utilizan, una reforma fiscal de aumento impositivo que dará en la madre al sector productivo nacional encareciendo servicios bancarios, impuestos por apartamentos; aumento de un 10% en el TeleCable, que es un instrumento de primera necesidad para que la clase media, -atrapada en su casa por temor a ser asaltada por delincuentes uniformados o no- pueda botar el golpe; un aumento de 17% en el salario mínimo a los trabajadores de unas empresas que en su mayoría apenas sobreviven, pues los grandes grupos económicos (beneficiados de todo) solo generan el 25% de los empleos; y sigue el endeudamiento, mientras se anuncia que están listos 180 apartamentos de lujo construidos por el Gobierno en el exclusivo sector de Los Cacicazgos para ventas cariñosas e influenciadas; joder, don Radha; un parqueo de mil millones de pesos para una UASD donde faltan pupitres y personal para asear unos baños ante los cuales cualquier chiquero es un palacio y en ese plan.
¿Entonces ?
¿A qué está jugando este peledeísmo muertecito de éxitos, que siempre digo?
Danilo Medina tiene la palabra mientras Hipólito, feliz con estos nuevos estrategas de su candidatura, canta a coro con Pepe y Hernani: Para volver a volver, deja tu orgullo correr, deja de hablar y te callas, no digas más que te marchas, no digas más que te marchas para volver a volver.

