Pacto Nacional por la educación
Firmado con sangre
La coalición por una educación digna, compuesta hasta anoche por unas 203 organizaciones de la sociedad, acaba de demostrarnos que se puede, se puede.
Cuando tocado el fondo, pensábamos que todo estaba perdido, en verdad, era que nos estábamos encontrando, amor.
Lo importante de estas acciones de la Coalición, no es sólo la justa reivindicación que defienden, sino que, por primera vez en años, un movimiento que no dirige ni controla ningún partido, aunque sí participe, (con menos autoridad moral que el portero de una casa de citas) lo importante, ya digo, es que el clamor ha llegado hasta los altares palaciegos.
La sociedad civil, -sin un partido demagogo que luego la usará de preservativo político- ha llegado donde tenía que llegar: a las puertas del poder político, a negociar con el mismísimo Presidente and friends.
Entonces, se puede, ya vez que se puede.
El Presidente ha hecho un gran esfuerzo al prometer llevar ese 1.98 o 2.4 hasta el 2.75% del PBI. Nadie niega las dificultades actuales de todo el mundo económico occidental.
En ese sentido, el gobierno y la coalición deberían, -y fue la sugerencia que hice anoche cuando un alto vocero del gobierno me despertó para pedir mi opinión- deberían, ya digo, continuar esta tarde las negociaciones.
A pesar del repetido irrespeto al mandato legal, pienso que el gobierno no está en capacidad de cumplir en el presupuesto 2011 con el 4% que manda la Ley y la Constitución, sin poner en peligro la estabilidad política de la nación.
Pero ese aumento, sí podría llegar hasta el 3%, y atarlo y bien atado con los sectores que dirigen el país económica, diplomática, política o religiosamente.
La partidocracia se ha ganado con creces la desconfianza del pueblo. Y como en los amores impertinentes de conflicto y desolvido, necesita urgentemente recuperarla su confianza después de años de promesas incumplidas, palabras empeñadas, firmas olvidadas, en leyes, planes decenales, cumbres, estrategias nacionales, planes plurianuales y otros sonetos.
La negociación debería continuar esta tarde.
He aquí la propuesta: Un pacto que lleve la asignación hasta el 3% -y que conste en el Presupuesto, sin depender de la palabra del Presidente, que somos hijos de la muerte-.
Un pacto que conlleve la promesa firmada con sangre de que a partir del 2012 se asignará a educación el 4% por lo menos y subiendo. Las prioridades en el tema están definidas en más de un diagnóstico.
El Pacto Nacional por la Educación Digna lo firmaría la Coalición y el Presidente, la dirección del PRD, dos representantes de las iglesias, don Pepín y un Vicini, el CONEP y la María santísima, y para no dejar cabo sueltos, que la representante local de la ONU y el de la única embajada del país, el Mr. Del imperio amigo, sean testigo de excepción.
Un 3% en el Presupuesto 2011 y nunca más menos del 4%.
Qué hacer con ese dinero, lo sabe muy bien el Presidente, sólo que necesita gerentes que lleven a los hechos sus planteamientos teóricos y sus diligencias nacionales o internacionales. No todo el mundo, joder, tiene que ser ministro aunque tenga o no, méritos político partidarios.
Entonces, se puede. Ya ves que se puede.
