Opinión

El Bulevar de la vida

El Bulevar de la vida

 Cuatro libros, seis folletos, 11 trípticos, 13 boletines, 67 memorandum, 2,345 horas de trabajo, dos años, tres meses y catorce días, 37 mil páginas escritas, cuatro secretarias rubias cansadas de teclear, 22 resmas de papel bond 16, 17 teóricos de cualquier cosa, tres asistentes buenísimas asistiendo en la producción pero con Sabina de fondo… y he aquí el resultado.

Entre el Ministerio de Economía, la CONARE, y el PNUD se han elaborado una Propuesta de Estrategia Nacional de Desarrollo PEND 2010-2030.

 ¿Y para qué lo habrán hecho?

¿Qué son estos mandamientos, patria amada? ¿Si no la vamos a encender para que formar la hoguera? ¿Si no era amor los besos, para qué sumar los sueños?

Resulta que en esta propuesta no están solo los problemas, sus historias, sino, además, qué hacer para superarlos. Qué puertas tocar, cómo promover las políticas sociales postergadas o desarrollar las exitosas,

En una práctica entretenida, de puro masoquismo intelectual, ahí están para quien quiera leerlas, comentarlas y saludarlas.

Aquí se vuelve a hablar de políticas sociales, de la necesidad de cohesión social, la promoción de la solidaridad. Nos recuerdan, en plan cristiano, que la gente y no las cosas es la riqueza de un país, la humanidad. Que la economía ha mejorado en los últimos años pero sin su expresión correspondiente en la felicidad y calidad de vida de la gente. Y dale que te dale con la inequidad, con la creación de empleos informales de pésima calidad, nuestros tradicionales déficits, la ineludible necesidad de racionalizar el gasto público y consolidar el Estado de derecho. 

En fin, en estos documentos, está la forma de lograr en los próximos 20 años: Una administración pública eficiente y transparente; el imperio de la Ley y seguridad ciudadana; cemocracia participativa y ciudadanía responsable, y seguridad nacional y paz.

Ahí está la propuesta.

Veamos ahora, dónde carajo encontramos al coronel ciudadano que se quiera casar con la gloria  llevando todo esto desde un parque Duarte imaginario y verbal al Palacio Nacional, de las palabras a los hechos, de la tinta a la calles, y si quiere que entre el mar.

Porque si a este paso de guitarra y violín seguimos en blanco como en morado, jugando a cada rato a inventar el helado en palito, estamos cavando la tumba de esta democracia papelera y chulita. Y que Carlos Luis le canté ya, que yo, vencido, le haré el coro. “Una más, una estrella fugaz, una más, una más.”

El Nacional

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