Ojos claros, días oscuros: razón de vivir
Para continuar caminando al sol por estos desiertos/
Para recalcar que estoy vivo en medio de tantos muertos/
(Fogata de amor y guía, razón de vivir la vida.)
Víctor Heredia
Cada día está uno menos convencido de que la razón dirija al mundo, defina prioridades.
Tantas absurdidades repetidas van llevando al ciudadano a perder la capacidad de sorprenderse, robándole la posibilidad de indignarse.
Visto el presupuesto y sus asignaciones, pregunta uno: Cuáles son las verdaderas prioridades de los dominicanos y su gobierno.
Obras son amores y no buenas razones, mulata.
Hace unos días, el ministro administrativo de la Presidencia garantizó los recursos necesarios para pagar a contratistas de la segunda línea del Metro y evitar la paralización de los trabajos. Y así se hizo.
Pero la línea 1 no puede ser aprovechada por las masas, si no se establecen las rutas de guaguas que la alimentarían de pasajeros. La ausencia de esas rutas es lo que explica el fracaso en el número de usuarios del Metro.
Para rematar, sin terminar la primera iniciamos la segunda línea del Metro, para lo que el dinero del Estado siempre aparece, mientras el país va coleccionando fracasos en sus objetivos no solo milenarios sino de educación, mortalidades varias y otros sonetos del dolor de los pobres.
Mientras esto ocurre, ayer el ministro de Educación informó que dadas las precariedades esa cartera tendrá que aplazar la construcción de las aulas necesarias para la tanda única, y eliminar la tanda nocturna de los liceos. E informó que se dejarán para algún día los cursos de capacitación para maestros, uno de los problemas fundamentales de nuestra educación, y hasta advirtió, vencido, que ni siquiera se podrá cumplir los compromisos del Plan Decenal de Educación, como no se cumplieron con los Objetivos del Milenio. ¿Y entonces, ¿de dónde ha salido esta canción? ¿Cómo es posible?
Preguntémoslo de una vez, a ver si alguien se atreve y nos explica, (no cómo se olvida, que para eso están las noches, Sabina y los tintos de Mendoza) sino cuáles son, en los hechos y el dinero, en el Presupuesto y sus bondades, las benditas prioridades nacionales.

