Opinión

El celibato no es un acto de fe

El celibato no es un acto de fe

Sin que la Iglesia se lo proponga, el celibato ha pasado a ser un instrumento político. Fuera de los asuntos eclesiásticos, los escándalos sacerdotales no son más que temas de distracción, buenos para tapar y diluir complicaciones políticas o gubernamentales, incluyendo reñidos actos de corrupción. Atribuir a los gobiernos locales el uso exclusivo de este recurso seria pecar de ignorante. La fe, en tanto ecuménica, en un producto espiritual que atañe a toda la humanidad.

El papa Francisco parece estar dispuesto a revisar aspectos concernientes a las disposiciones católicas que cuestionan seriamente la vigencia y utilidad de este voto de castidad. Su constante violación ha devenido en sórdidos casos de pederastia y otro tipo de sodomía. Moralistas y políticos se rasgan las vestiduras, encuentran en estos vicios motivos de asombro y falsas expresiones éticas. Perseguir a un obispo pederasta hasta el fin del mundo no es una dispensa para que dos o tres funcionarios ladrones se roben la mitad del presupuesto oficial.

Francisco ha encontrado en el nuevo secretario de Estado del Vaticano. Pietro Parolin, al mejor aliado en tarea de cuestionar la utilidad del celibato, como acto de fe y verdadero sostenimiento de la Iglesia. Parolin, segundo al mando, sostiene que “el celibato no es un dogma cristiano, y se puede discutir por es sólo una tradición eclesiástica”. Se acoge al abierto y liberal estilo de Su Santidad, quien ha formulado más de un pronunciamiento en ese orden. “…y quien soy yo para juzgar a los gay”, dijo hace unos días en Brasil. «El celibato no es esencial para el sacerdocio; no es una ley promulgada por Jesucristo, » ya habia pronunciado el Papa Juan Pablo lI hace 20 años.

POR: Eduardo Álvarez

El Nacional

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