Confieso que el último jueves de octubre, fui al Palacio Nacional con mi libro The Experience of Opera, de Paul Henry Lang. Iba apertrechada para las próximas dos horas de espera, que suponía íbamos a tener que sufrir, en lo que llegaban el Presidente y la Primera Dama, al acto de lanzamiento de la Declaración de Compromiso de las Instituciones y Organizaciones para la Prevención, Detección, Atención y Sanción a la Violencia contra las Mujeres e Intrafamiliar, o CONAPLUVI.
Y, ¡Qué sorpresa tan agradable me llevé cuando ya a las cinco en punto no estaban dejando entrar a nadie porque el acto había comenzado! Ahí entendí que las cosas están cambiando en Palacio, porque en las últimas actividades a que asistí la tardanza de nuestros servidores públicos había sido ofensiva, hasta el punto de que nuestro príncipe de la iglesia y el cuerpo diplomático se retiraban, y lo peor era que cuando llegaban, ni el expresidente ni la primera dama se excusaban, no hacían contacto visual con la gente, no se congraciaban y en el caso particular de Margarita, esta se refugiaba en una laptop y en citas eruditas que nada tenían que ver con el público asistente. Dios mío, pensaba, esta gente necesita un cursito básico en dinámica grupal.
Este evento empezó a tiempo, estuvo bien organizado, nadie habló de más y concluyó en menos de una hora. Al final, el Presidente vino hacia nosotras, como corresponde a un servidor público, no a la inversa.
¿Qué hay que celebrar de este evento?
1-El video de Jaime David, quien por fin se encuentra en sus aguas, quien convocó a los y las atletas principales del país para que se pronunciaran contra la violencia a las mujeres, en un spot que ha de pasarse por todos los canales de TV, no por generosidad de sus dueños, sino porque estos entienden que las mujeres son su mayor audiencia y clientela. Imagínense otros videos con generales de las Fuerzas Armadas pronunciándose sobre el mismo problema y advirtiéndole a sus enlistados que no tolerarán la violencia doméstica contra la mujer ni infancia. Imagínense a Juan Luis y otros artistas populares haciendo el mismo llamado, y así cada sector.
2-¿Quiénes faltaron? Las mujeres empresarias. Las bellas Circe y Valiente, quienes pudieran convocar al sector empresarial para que, asi como agresivamente defienden los intereses de su clase (lo cual la ciudadanía observa muy de cerca), bajen una línea contra la violencia doméstica: MUJER CON MORATÓN O HERIDA, MUJER CUYO HOGAR SE INVESTIGA.
3-Y, faltó el llamado a la organización de los Comités Barriales contra la violencia doméstica. De ello hablaremos en un próximo artículo.

