En América Latina nadie que haya sido presidente de un país puede ser considerado un muerto político. Es el caso de Joaquín Balguer y del propio Leonel Fernández aquí, y de Alan García en Perú, para sólo citar algunos ejemplos. Muchos ex presidentes han salido acusados de corrupción, crímenes y complicidad con el narcotráfico. Hipólito Mejía es de los pocos que no es acusado de haber robado o matado.
A Hipólito le estalló una granada. Terminó malherido, pero vivo. La quiebra bancaria, el derribo de las Torres Gemelas, la guerra en Afganistán y los altos precios del petróleo, provocaron una crisis económica de proporciones incalculables que disparó la cotización del dólar y el costo de la vida y provocó un gran desempleo. Enfrentar esos males no fue tarea fácil para un presidente abandonado hasta por sus compañeros de partido y del gobierno. Se suma el error de la reelección. Y a pesar de los pesares, Hipólito obtuvo un millón 300 mil votos, es decir, un 32%, lo cual constituye una proeza.
Sus enemigos internos y externos montaron una despiadada campaña mediática en su contra para matarlo políticamente. Durante seis largos años, Hipólito soportó una embestida brutal. Le dijeron hasta barriga verde. Fue Hipólito, no otro, quien hizo fuerte a Miguel Vargas enviándole, sin condiciones, toda su gente durante la campaña del 2008. No hay en el grupo de Miguel, incluyéndolo a él, uno que no fuera del desaparecido PPH. Nada tiene, pues, de extraño, que la gente de Miguel haya decidido regresar masivamente al lugar de donde nunca debió irse. Y Papá los recibe los brazos abiertos. A todos, incluso al hijo pródigo…
Hipólito es un político acabado, a tiempo completo, trabajador incansable, con determinación. Es por eso su éxito.
Durante meses su principal adversario dentro del PRD le publicaba encuestas que le atribuían un 2%. Los voceros de Miguel le llamaban el hombre del dos por ciento.
A los enemigos o adversarios de Hipólito Mejía, les tengo una mala noticia. ¡El 2% es hoy mayoría en el PRD y pronto lo será también en el país!

