Al momento de escribir este artículo la firma SpaceX está cerca de lanzar su cohete de carga pesada el Falcon Heavy hacia el espacio, llevando consigo un carro Tesla que planea poner en una órbita elíptica a la misma distancia del planeta Marte al Sol. De tener éxito las implicaciones que este lanzamiento podría tener en el futuro del planeta no pueden ser minimizadas.
La diferencia más importante de este lanzamiento frente a todos los otros realizados antes hacia el espacio es el costo. El costo base de un lanzamiento del Falcon Heavy es de $90 millones de dólares, en comparación, el cohete con similar capacidad que se usa con mayor frecuencia hoy en día es el Delta IV Heavy y el costo por lanzamiento de este tiene una base de $400 millones de dólares, el Saturn V que llevó al hombre a la luna, por su lado, costaba más de $2 mil millones de dólares de hoy en día por lanzamiento.
Otra diferencia significativa que traerá el cohete es su capacidad de rehúso y la frecuencia con la que podrá volar. Los tres cohetes y el carenado del Falcon Heavy son reusables, y la intención de SpaceX es poder recuperar y tener disponible todas las partes de sus cohetes para relanzarlas dentro de las 24 horas.
Esta tecnología ya está teniendo su impacto en la frecuencia de vuelos hacia el espacio, viendo que en el año pasado se intentaron 90 misiones hacia el espacio, 18 de esas de SpaceX, en un aumento drástico de las 60 y 70 misiones al año que se hacían en la década de los 00s. La empresa tiene la intención de hacer 30 lanzamientos este año.
Esto implica un posible aumento drástico en la actividad humana en el espacio, con todo lo que ello podría implicar. Desde constelaciones de satélites para proveer internet a la explotación minera de asteroides ya no solo dejan de sonar como ideas absurdas para películas de ciencia ficción, sino que son realidades actualmente planificadas para los próximos dos años.
En el mediano plazo esto podría impactar múltiples industrias y en el largo plazo podría crear nuevas. Desde el ahora retirado transbordador especial, no había habido un vehículo espacial con tanto potencial disruptivo como el Falcon Heavy, al cual cómodamente supera en capacidad de carga y ahorro de dinero.
Lo mejor de momentos como este es la oportunidad de volver a soñar como una sola humanidad en ir más allá de las fronteras de nuestro planeta, e inspirar a toda una nueva generación a alcanzar más. Ciertamente, momentos como el de ahora invitan a cualquiera a emocionarse por el futuro.

