Tendría unos siete años de edad la primera vez que escuché la frase:Ustedes son el futuro del país. Afirmación intimidante para mí, tanto hoy como en aquel entonces, cuando la escuché por primera vez en el salón de clases de 2do de primaria con la tía Nidia. Mis compañeros de curso y yo algún día seríamos responsables del destino de todo ser humano que habite de este lado de la isla, o así nos hicieron creer.
Quizás hoy, entrando en la edad de lanzar consejos y frases trilladas, no sea el peso de esa carga la que desee poner sobre los pequeños hombros de alguien que apenas cumple siete años; eso sólo serviría para hacer sano cumplimiento a los clichés y nada más.
No eres futuro de ningún país, así como ningún país es tu futuro. Ya hoy los países en la forma como se conocen, con fronteras, conjunto de normas, las estructuras de los Estados, etc. no tienen ningún valor ni relevancia en el gran cuadro de las cosas, y son las culturas la última gran frontera por derribar.
Probablemente toque a tu generación hacer la gran transición desde el mundo multicultural hacia la cultura global, y en ese contexto, cuando los países y las nacionalidades no importen, todo el peso recaerá sobre los individuos.
Si una frase trillada puedo dar en un día como hoy es solo tú serás responsable de tú futuro. No espero que se capte la idea en toda su complejidad, pero sí puedo adelantar, a modo de orejita, que dista mucho del individualismo que se pudiera leer a simple vista.
Uno no es solamente lo que piensa, lo que hace o a lo que aspira, sino también como lo externa y la forma en que afecta o incide esto sobre otras personas, y en el contexto de una cultura global será esto último lo que va a diferenciar los éxitos de los fracasos, tanto en lo personal como en lo profesional.
Como creo que las creencias morales o divinas deben ser libres para cada quien determinarlas como algo estrictamente personal, no me gusta apelar al bien común o al Dios que todo lo ve y todo lo conoce para incentivar el trato correcto o el llamado trato humano, hazlo porque es lo correcto y lo que a largo plazo te va a resultar en mayores beneficios.
Cada persona que te rodea es como parte de tu propio cuerpo, algunos tan importantes como el cerebro, los pulmones o el corazón, y otras menos importantes o dispensables como una gota de sangre o el apéndice. Y las relaciones que fomentes pueden desarrollar una capacidad que repercuta de forma positiva en el cuerpo o terminar siendo un cáncer que destruya todo. Pero de una forma u otra el trato con la familia, los amigos, los compañeros, los competidores y hasta desconocidos va a ser tan importante como el mismo cuerpo que te sostiene.
En fin, no hay futuro de país ni mundo que debas echarte encima de los hombros. Suficiente responsabilidad vas a cargar con tu propia vida y las decisiones que en el curso de ésta vayas tomando.
Aprende a tratar tus errores como tu tesoro, y el conocimiento como tu mayor activo. Hay un mundo salvaje allá afuera, y no parece que vaya a domarse nunca, pero no me cabe la menor duda que puedes y vas a tener éxito. Feliz 7mo cumpleaños.

