El gato es la mascota mas preferida entre las familias ricas y pobres de República Dominicana./Foto Jorge González
Hoy, 20 de febrero, se celebra el Día Mundial del Gato, una fecha que tiene su origen como homenaje póstumo a Socks, el célebre gato adoptado por la familia del expresidente estadounidense Bill Clinton.
La presencia de los gatos se siente en hogares de todas las condiciones socioeconómicas, pero en las casas de escasos recursos lideran en popularidad, y la explicación es sencilla: estos animales se pueden adquirir con facilidad, ya sea encontrados en las calles o dados en adopción por cualquier persona que tenga una gata parida, sin tener que pagar nada.
Los gatos deben su popularidad en muchos sectores pobres de la ciudad, principalmente a la creencia de que, más que una mascota para la diversión y el cariño de los niños y las ancianas, son una especie de control de plagas que no requiere grandes gastos en alimentación.
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Ágiles, curiosos, elegantes, aristocráticos, higiénicos, algunas veces ladrones y, sobre todo, muy inteligentes. Así son los gatos, criaturas no siempre comprendidas que han sabido ganarse el corazón de mucha gente con su gracia y ocurrencias, pero también el rechazo de otros por su comportamiento felino, especialmente por las peleas en los techos de casas de zinc.
Miembro de la familia
En la República Dominicana, se han convertido en la mascota preferida tanto en familias ricas como pobres. Los gatos son mucho más independientes que otras mascotas, una razón adicional para su predilección. No es extraño ver cómo en sectores muy pobres no todas las casas tienen perros, pero sí un alto porcentaje cuenta con gatos.
Son conocidos por ser animales relativamente independientes. Otro factor que los convierte en mascotas muy demandadas es su naturaleza adaptable, que les permite ajustarse a diferentes estilos de vida sin requerir paseos diarios como los perros; tampoco necesitan visitas constantes al veterinario ni baños frecuentes.
En los últimos años, el paisaje urbano de Santo Domingo ha cambiado. En los callejones de barrios populares y en algunos apartamentos de clase media, el maullido ha ganado terreno frente al ladrido.
En un entorno de recursos limitados, mantener un gato resulta considerablemente más económico. Requieren menos alimento que un perro promedio y su higiene es, en gran medida, autogestionada.
Además, ante el hacinamiento urbano, el gato es el compañero ideal. No necesita grandes patios ni paseos diarios, adaptándose perfectamente a espacios reducidos.
Pero, sobre todo, son valorados por mantener los hogares libres de roedores; la percepción ha evolucionado. Hoy, el dominicano aprecia su independencia y su capacidad de brindar afecto sin las demandas de alta energía de otras mascotas.
Internacionales
Si existe un animal que ha sabido ganarse un lugar privilegiado en la historia y en el calendario, es el gato. Mientras que otras especies apenas logran un día de reconocimiento, los felinos cuentan con tres fechas internacionales: el 20 de febrero, el 8 de agosto y el 29 de octubre.
20 de febrero
Esta fecha rinde homenaje a Socks, el gato del expresidente Bill Clinton, cuya popularidad fue tal que participaba en actos oficiales. Tras su muerte en 2009, la efeméride se consolidó para promover la adopción y el cuidado felino.
8 de agosto
El 8 de agosto fue establecido en 2002 por el Fondo Internacional para el Bienestar Animal (IFAW) con la finalidad de llamar la atención sobre el bienestar de los gatos y promover los derechos de los animales.
Agosto fue escogido por ser la época de mayor fertilidad de los gatos en el hemisferio norte. Por ello, la fecha busca sensibilizar sobre la importancia de la esterilización para prevenir la sobrepoblación felina.
29 de octubre
El 29 de octubre se celebra el Día Nacional del Gato en Estados Unidos. La fecha fue propuesta por Colleen Paige, experta en comportamiento animal, para crear conciencia sobre la gran cantidad de gatos que se encuentran en refugios esperando un hogar.
Nueve o siete vidas
Uno de los mayores atractivos que rodea a esta especie es el mito de sus “nueve vidas” (o siete, según la tradición hispana). Este concepto tiene raíces que mezclan la biología con la divinidad.
La creencia de las nueve vidas proviene del Antiguo Egipto, donde el número nueve era considerado sagrado. Se pensaba que el dios Ra, quien adoptaba forma de gato, poseía una fuerza vital multiplicada por los nueve dioses del ciclo de la creación.
