Le tengo una profunda pena a Miriam Germán, porque tiene que intentar hacer justicia en este país con un cuerpo judicial y policial que para mí, no tiene remedio.
Me explico: Acabo de encontrarme en el súper con una muchacha que el domingo al salir del lugar, a las cinco y cinco de la tarde, para cruzar la calle a su casa, fue detenida por una unidad del Ejército Nacional, en una guagua blanca placa 3003, bajo las supuestas órdenes de un coronel García.
Dice que en vez de llevarla al Destacamento de la Zona Colonial, como correspondía, la llevaron primero al cuartel del María Auxiliadora donde la maltrataron de palabra, junto con 29 mujeres más, una recién parida, una embarazada y otras menores de edad.
Lo curioso, dice ella, es que al trasladarla a la cárcel de Guachupita pasaban por barrios donde la gente, en la calle, bebía y tenía la música a todo volumen, justo al lado del Destacamento.
Allí narra una escena dantesca. Le exigían el pago de tres mil pesos por la mascarilla y dos mil por estar en la calle después de la cinco, y las que no los tenían tuvieron que pasar la noche hacinadas, hacerse pipi en la ropa y ni hablar de otras necesidades porque, los policías les decían: “Méense ahí”.
A las que “estaban buenas” y detectaban que “se la buscaban”, porque “eran de los barrios” las llevaban a un baño donde la “pasaban por las armas” y después del acto sexual la despachaban.
EL lunes llegó una Fiscal, una joven con la misma actitud de los policías, que anunció solo tener media hora para ver quienes podían cantearse, es decir, quienes habían conseguido los cuartos para irse a su casa, e iba poniendo el dinero en una funda, sin ningún tipo de formalismo, recibos, o miramientos.
Lo que esto quiere decir es que la covid, como la supuesta lucha contra los puntos de drogas, los arrestos de infelices, los asesinatos a mansalva, en supuestos “intercambios de disparos”, es ahora la nueva fuente de macuteo para policías y fiscales corruptos, por eso digo que esos cuerpos no tienen remedio y lamento mucho que le haya tocado a nuestra amiga de larga data, la muy respetada profesional Miriam Germán, tener que enfrentar a ese monstruo de mil cabezas.
También lo lamento por el nuevo Jefe de la Policía, cuyo currículo parece indicar que es un profesional, a menos que después nos enteremos, de que se ha comprado un apartamento de 23 millones de pesos, o le ha construido una hermosa villa de campo a su papá.
¡Que Dios nos ampare de la covid!.
Por: Chiqui Vicioso
luisavicioso21@gmail.com

