Hace 45 años, en 1967, la Comisión Internacional de Juristas publicó el libro Imperio del Derecho y Derechos Humanos Principios y Definiciones, en el que recopila un conjunto de textos elaborados y aprobados en congresos y conferencias auspiciados por esta importante Comisión entre 1955-1967.
Para esos años, en los que el mundo vivía múltiples dictaduras y se debatía en la guerra fría, los trabajos de la Comisión constituían el marco básico para incorporar los principios de la democracia y de los derechos humanos en los distintos textos constitucionales de aquel entonces.
El primer capítulo se dedica a Principios del imperio derecho, enumerando los requisitos esenciales para la existencia de una sociedad en armonía con el imperio del derecho, y señalando las condiciones mínimas que han de cumplirse en un sistema jurídico que acuerde el respeto debido a las libertades fundamentales y a la dignidad del hombre. Cito:
1.- Respeto a la dignidad humana.
2.- La seguridad personal debe estar debidamente garantizada.
3.- Ninguna de las libertades fundamentales podrá en caso alguno ser interpretada en el sentido de que el Estado pueda restringir o suprimir dicha libertad.
4.- El derecho a la libertad de expresión.
5.- La inviolabilidad de la vida privada de cada persona.
6.- El derecho a la libertad de cultos.
7.- Se ha de garantizar a toda persona, sin discriminación alguna, el derecho a la educación.
8.- El derecho a la libertad de reunión y de asociación pacífica.
9.- La voluntad popular constituye la base de la autoridad de los poderes públicos y ha de encontrar su expresión en elecciones libres.
10.- La independencia del Poder Judicial y la garantía de su total imparcialidad.
Oportuno es que el gobierno se haga el autoexamen sobre la vigencia de estos principios, y estoy convencido de que, a pesar de tener la Constitución de 2010, hemos retrocedido, quedando un largo camino por recorrer para que podamos vivir bajo el imperio de la ley.

