Opinión

El INAP y los funcionarios

El INAP y los funcionarios

Oquendo Medina

Al Instituto Nacional de Administración Pública (INAP) le corresponde coordinar, ejecutar y evaluar los procesos de inducción, formación y capacitación de todos los servidores públicos, de acuerdo a lo establecido en el artículo diez de la Ley No. 41-08 de Función Pública.

Lamentablemente, desde el nacimiento de este importante instituto, la mayoría de los funcionarios de la administración pública, han mostrado cierto grado de resistencia a participar de manera activa en los cursos efectivos, talleres, seminarios y conferencias que lleva a cabo el INAP.

Esa es la verdad. Ya que, inexplicablemente, nuestros altos y medianos funcionarios, incluyendo alcaldes y regidores, consideran erróneamente que están exento de hacer acto de presencia en dichas actividades. Y eso es un error.

Todos, sin excepción, deberíamos cooperar para así convertirnos en eficientes y eficaces funcionarios, es decir, en mejores servidores públicos, rechazando y enfrentando la corrupción y, al mismo tiempo, contribuyendo a resaltar la ética y la transparencia en la función pública, como bien lo exige la sociedad y el jefe de la administración pública.

Ojalá ministros y viceministros; directores y administradores generales, junto a subdirectores y subadministradores; congresistas; alcaldes y vicealcaldes; regidores y tesoreros municipales, aparezcan sentado en primera fila en muchas de las actividades que realizará el INAP en este año. Esperemos, pues.

El Nacional

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