Ante la inoperancia de la Cámara de Cuentas, la Contraloría General de la República, el Poder Judicial y los múltiples organismos anticorrupción, algunos espacios televisivos han tomado relevancia por las investigaciones y denuncias de irregularidades.
Se habla mucho de los supuestos privilegios de los legisladores, pero ya he dicho en otras entregas que si hay un poder del Estado donde todo su desenvolvimiento administrativo está transparentado (inclusive en el Internet) ese es el Congreso Nacional.
Y prueba de ello es que la bella e inteligente periodista Alicia Ortega, en la investigación que hace del Senado, el hallazgo que aporta es de 23 parientes de senadores laborando en la Cámara Alta, los cuales fueron cancelados inmediatamente por el doctor Reinaldo Pared Pérez.
Entre esas 23 personas canceladas está una hermana del autor de este artículo, Ana Celeste Cruz, quien devengaba un sueldito de 18 mil pesos mensuales, laborando con el también hermano, el senador Rubén Darío Cruz. El caso fue calificado de nepotismo y la foto de Celeste fue publicada en la televisión como una corrupta. ¡Qué barbaridad!
Tengo entendido que hay nepotismo cuando un funcionario tiene a más de 4 parientes directos trabajando bajo su dependencia, pero no uno ¡por Dios! Alicia Ortega, por ejemplo, trabaja junto a su esposo y otros parientes en Antena Latina, donde no le cabe un anuncio más y se gana una millonada, según me informan.
Su situación contrasta con la de Ana Celeste Cruz, quien tiene 4 hijos adultos, pero ninguno tiene trabajo. Y Luna, su esposo, está loco desde hace años (sufre de alzheimer) y con la desaparición del único ingreso a esa familia empieza a llevársela el mismo Diablo, lo que me lleva a la conclusión de que El Informe de Alicia Ortega también está desinformando.

