elpais.com El iPhone 6, recién lanzado al mercado, es el primer teléfono inteligente a prueba de espías. Un algoritmo en su sistema operativo hace que solo el usuario tenga acceso a los contenidos protegidos, con lo que Apple no podría entregar información ni siquiera por orden judicial. “Si no eres el cliente, eres el producto”, una máxima de Jan Koum, fundador de la aplicación de mensajería móvil WhatsApp, para defender la privacidad de los usuarios, vuelve a estar de actualidad.
Apple se ha sumado a este principio con iOS 8, el sistema operativo que viene por defecto en los nuevos modelos de iPhone, 6 y 6 Plus. Tim Cook, consejero delegado de Apple, rompe así el axioma general de Internet. Lo ha explicado en una carta incluida en los cambios de su política de privacidad: “A diferencia de nuestros competidores, Apple no va a pasar por encima de tu contraseña y, en consecuencia, no puede acceder a esos datos. Técnicamente, ya no podremos asumir las peticiones del Gobierno para capturar datos de aparatos que estén en posesión, siempre que tengan instalado iOS8”. No habrá posibilidad, por tanto, de que Apple colabore con la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) en caso de que se lo requiera.

