Yo puedo y tu también
Aunque fue una historia contada con muchas pausas, sin duda las confesiones de Lady cambiaron mi visión de la vida. Es como dicen, marcar un antes y un después de aquella noche nublada, pero hermosa.
Siempre se piensa que uno no puede, pero aquella experiencia de mi amiga, me dejó claro que no es que no se pueda, sino que no te atreves, y como sufres ese ataque de cobardía, piensas que no es posible…y así te quedas, pensando eso toda la vida hasta que dejas el mundo, convencido hasta en tu tumba, de que no pudiste.
Porque si algo estaba claro en aquella historia, es que ella no podía comprar una casa y menos de dos niveles.
Recuerda que un día fue a un encuentro en el que ofrecían facilidades para adquirir viviendas y me dice que fue por cumplir.
A sabiendas que de que había facilidades, aún así, entendió que no podía, pero si que en un futuro analizaría sus posibilidades.
Una amiga la motivó a ir a ver el proyecto y luego a visitar las oficinas donde se apartaban las viviendas, y así lo hizo, sin ninguna intención de comprometerse.
Pero de repente las palabras de la persona que les asistió, parecieron resonar en sus oídos: “usted puede apartar hasta con mil pesos y tiene un año para completar su inicial”.
Lo pensó dos veces y consciente de que no tenía en el momento ni los mil pesos mínimos para apartar, de repente se vio a si misma sacando de su cartera un talonario de cheques y firmando uno, que por el momento no sabía como iba a pagar.
Así, por valiente, salió de allí con su compromiso de casa, pero además con el apuro de buscar por cielo y tierra, los mil pesos para depositarlos antes de que se delatara que la cuenta de la que hizo el cheque, estaba completamente vacía.
Desde ese día tuvo casa, ya pasó un año y poco a poco fue completando su inicial.
Hoy sin darse cuenta, ya recoge sus trastes y ropa para mudarse a un lugar más amplio, seguro y sobre todo propio. Lo tiene por valiente, porque no reparó en vencer las piedras del camino y porque creyó que podia.
Lo tiene porque supo tomar la decisión en el momento adecuado y pensó rápidamente que debía resolver. Asi como ella, podemos todos. Es asunto de creerlo.

