Cuando conocí a Alejandra, me di cuenta enseguida de que era una mujer fuerte en su vida y pasiones, que luchaba por lo que quería hasta conseguirlo. Por eso no me extrañó que cuando se enamoró de Osvaldo, aún cuando él solo parecía querer una aventura con ella, de repente estaban casados.
En ese tiempo Osvaldo tenía esposa, pero Alejandra lo llamaba a todas horas, lo mimaba, lo acompañaba, lo apoyaba.
Lo convenció de estudiar y al final de la carrera le consiguió un buen trabajo.
Sin pensarlo dos veces lo llamaba a su casa aún a sabiendas de que la esposa de este, o cualquiera de sus tres hijos, podían tomar el teléfono. Sin duda era valiente, además de desconsiderada.
Vistas las cosas así, se que a mis lectores, ya no tengo que explicarles porque en pocos años Osvaldo abandonó su hogar, se casó con Alejandra y tuvieron una hermosa hija. No fue feliz aquella unión, pienso que mi amiga Alejandra amaba demasiado, con locura y sin parámetros, y eso la llevaba a hacer lo menos pensable para mantener a su hombre al su lado.
Se que el debía sentirse amarrado a ella, además de por cariño, por agradecimiento a quien le había ayudado a levantarse un futuro esperanzador con una carrera y un buen empleo.
Cuando los visitaba, sentía entre ellos una relación extraña, el presionado por los mandatos de ella que lo vigilaba siempre creyendo que se acostaba con su ex. Ella, siempre llena de dudas, encolerizada, celosa en extremo y convencida de que él era el hombre que debía estar siempre a su lado.
El tiempo fue cambiando a Osvaldo y las amigas de Alejandra cada dia conocíamos de él mil aventuras. Pensamos que esto iba a parar en un crimen pasional porque ella no lo resistiría, pero el golpe talvez fue peor. Ella descubrió que la amante preferida de él, era en el momento una de sus amigas cercanas.
Así terminó aquel matrimonio forzado, en el que Alejandra lo dio todo y Osvaldo solo supo recibir y pagar de mala manera. Conozco muchas mujeres como Alejandra que aman demasiado, tanto, pero tanto, que se ciegan a ver lo que es posible o lo que se puede descartar.
Se que amar es bueno, sobre todo si es recíproco, pero también entiendo que ningún hombre es tan divino para obsesionarte y que los amores se viven y por dificil que parezca, se olvidan y renace otro, y talvez…hasta ot

