Articulistas

El maestro

El maestro

En otro modo de lucha social, como la reivindicativa, maestros/ as han sabido insistir, como muy pocos grupos profesionales lo han hecho. Junto a la Asociación Dominicana de Profesores, ADP, han hecho historia en procura de sus derechos, logrando así varias reivindicaciones sostenibles.

Un solo ejemplo, de entre tantos, es el Seguro Nacional de Maestros, con su Hospital Docente. Esta gran conquista, en momento en que la voracidad de la medicina privada no tiene límites, ha sido una salvación. Sabiendo que hay que mejorar los servicios y la cobertura, hay que valorar esta conquista.

Hay que elevar el sentido de gratitud por la valentía, tenacidad y compromiso de una dirigencia sindical que no desmayó: Rafael Santos Badía, Sigfredo Cabral, Nelly Amador, Celio Guerrero, Pastor Minaya, Hilario Jáquez, Mario Guerrero, Maria de la Luz, y Simón Orozco que, junto a otra camada de dirigentes y activistas, imposible de mencionar, se esforzaron en esto de la dignificación magisterial.

Fue una lucha de fuego y sangre, así lo dice todo lo hecho para lograr el seguro médico, incluida una huelga general, en cuyo contexto hubo la toma de la Escuela Santa Ana, del Barrio Gualey / Espaillat.

Esta actividad concluyó entre las 2 y las 3 de la madrugada del día siguiente, cuando la Policía Nacional, obedeciendo las órdenes de reprimir a quienes reclaman derechos, irrumpió en la parroquia, y con todo el salvajismo posible, golpeó, a sus anchas, a dirigentes y activista que allí se encontraban.

Todo esto ocurrió en el año 1980, en el gobierno del presidente Antonio Guzmán, mas el espíritu de lucha continuó hasta que el 1985, bajo el Decreto 2745 del presidente Jorge Blanco, se creaba el Seguro de Maestros adscritos a la Secretaria de Educación.

Hacemos esta reseña para que la clase magisterial se enorgullezca de su trayectoria, y siga hacia adelante, emulando lo bueno, orientándose hacia lo noble, y nunca dejarse contaminar ni por el vergonzante antipatriotismo, ni por la abominable descomposición social. Ustedes siguen siendo esenciales en todos los procesos sociales, sobre todo en el educativo donde encienden la llama que invita a cantar “Ya empezó su trabajo a la escuela…”.

Por: Lidia Melania
lidiamelania@claro.net.do]

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación