Una metamorfosis política se ha producido en Danilo Medina en la búsqueda de respaldo del gobierno. El virtual candidato presidencial del Partido de la Liberación Dominicana ha descubierto -¡de pronto!- que Leonel Fernández tiene una obra de gobierno que debe ser defendida por todos los miembros de la organización y no dejarse arrinconar por el PRD que siempre lo hace mal, mientras que el PLD siempre lo hace bien. ¡Vaya perla!
Dice el nuevo Danilo que el PRD siempre lo ha hecho mal y que el PLD lo hace bien. A los hechos me remito. El PRD fue el partido que trajo la democracia al país, el que enfrentó la dictadura de Trujillo, el que produjo el primer Presidente democrático después del tirano, el profesor Bosch que fue derrocado según Danilo- por haberlo hecho mal, no por defender la libertad, la justicia. Fue el PRD que combatió el golpe de estado, el que lucho contra el Triunvirato, el que llamó al pueblo a tomar las armas en el 65, el que enfrentó la intervención Estados Unidos, el que luchó contra el régimen de Balaguer. El PRD ganó las elecciones de 1978, liberó a los presos políticos, permitió el regreso de los exilados, abolió las leyes anticomunistas y respetó los derechos humanos. Ese gobierno que encabezó Antonio Guzmán está considerado como el mejor que ha tenido el país en años. A pesar de sus 73 años de existencia el PRD ha gobernado en cuatro oportunidades. La obra de un gobierno no se mide en términos materiales. Si así fuera nadie le ganaría a la intervención estadounidense de 1916 a 1924, ni a Balaguer que gobernó 22 años. Pero si el Danilo quiere referirse al gobierno que encabezó Hipólito Mejía, de cuatro años, no de los 12 como el del PLD, serían incomparables. En eso tiene razón el nuevo Danilo.
Por si el nuevo Danilo no lo sabe, una gran cantidad de funcionarios civiles y militares han sido despojados de la visa norteamericana por vínculos con el narcotráfico.
En 12 años, el PLD no ha resuelto uno solo de los problemas nacionales, a pesar de haber manejado más recursos que todos los anteriores. ¿Es eso hacerlo bien? No. Y Danilo lo sabe. Pero, a costa de sus valores y creencias, busca el apoyo de Leonel y lo que él representa. Decidió echarse el gobierno encima y pagar el precio político. Las consecuencias serán desastrosas para él.

