Una institución, es cierto. Pocas personas han escapado al uso de una prenda de vestir que perteneció a otro, aunque fuera su hermano. La industria de la ropa usada ha copado el país de una década hacia acá con la consiguiente variedad de nombres: paca, pepé, rebote, o agáchate, pero el pancho es una institución más antigua, como bien lo proclama este rótulo en la avenida Tiradentes. Foto Jorge González

