Por más condicionado que esté a casos especiales no deja de trascender las normas del catolicismo el perdón que concedió el papa Francisco a las mujeres que hayan abortado. Con lo rígida que ha sido la posición de la Iglesia contra todo tipo de aborto, la decisión de Francisco se inscribe dentro de la revolución del catolicismo que ha implicado su Pontificado.
Otro dato importante es que la facultad para perdonar, al menos en lo que respecta a pecados como el aborto, no será exclusiva de los obispos, sino que podrán ejercerla los sacerdotes.
Para obtener la bendición las católicas solo tendrán que confesar, pero deberán hacerlo durante el jubileo, que comienza el 8 de diciembre. Si bien no dejó entrever ninguna posibilidad, no puede descartarse que la flexibilidad del Papa sea el primer paso de un proceso de revisión de la posición de la Iglesia católica, que se ha comportado como policía de la fe, en torno a un tema polémico. El perdón es la esencia del catolicismo.

