A la redacción de Noti-Tiempo, noticiario de Radio Comercial invernadero de artesanos del periodismo como Eurípides Herasme Peña, Don Yiyo, Héctor Amparo y Manuel Emilio Victorino, se presentó a principios de los 90 un joven cuya cabeza desconocía al barbero, un moreno flaco con el olor de la tierra en la ropa y la sandalia de La Victoria, Yamasá y Monte Plata.
Le hice un corte para el noticiero, pero como una rutina del día a día en la redacción, en realidad no grabé su nombre y la imagen se perdió en el tiempo.
Cuando comenzó a escribir en el periódico Hoy nos hicimos amigo de Pastor Vásquez sin relacionarlo con el jovencito rebelde que fue a poner su denuncia a Noti-Tiempo
La misma experiencia del final de esta historia se repitió con Oscar Santiago Batista, dueño por herencia centenaria del Típico Bonao. Cómo a Pastorz, saqué un día para el noticiero a Santiaguito y nunca olvidó que estando allá en su Típico Bonao escuchó su voz en aquella radio famosa de la Capital.
Cuando Max Puig, entonces senador del PLD por Puerto Plata respaldado por Bosch, se fue del del Partido morado tras la crisis Post Electoral de 1990, se llevó del Bloque de Senadores peledeistas al encargado de Prensa, Andy Mieses, correligionario de la vieja izquierda. Santiaguito, senador por Monseñor Nouel, nos ofreció “el carguito” en el Bloque del PLD en el Senado, desde donde salimos siete años después.
En el PLD de Bosch él que llegaba a ser legislador no gastaba un centavo. El Partido lo llevaba, pero debía entregarle a la organización una de las exoneraciones, pagar una cuota y firmar una carta de renuncia para asumir la función electiva, ya que el puesto era del Partido, no del individuo.
“Hasta que tengo uso de razón”, como se dice en el pueblo, los legisladores peledeístas tenían que someterse a las decisiones del Comité Político ante los temas trascendentes para el país, pero ahora el PLD ha escrito un nuevo capítulo en la historia de la organización al traspasar a sus legisladores una decisión de impacto nacional.
Era un método del PLD ortodoxo que fue exitoso, porque cuando el Comité Político se reúne no lo hace a la vista de las cámaras de la televisión y sus miembros pueden decirse sus verdades, contrario a lo que sucede en el Congreso, donde ahora por primera vez el Partido morado lleva sus contradicciones internas al seno de la sociedad.
