POR: Ramón Rodríguez
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Quienes por falta de capacidad política han escogido el chisme como vehículo viable para ascender políticamente en el PRD, no logran entender aún, que por más esfuerzos que realice el Presidente Danilo Medina para hacer un gobierno ejemplar, que lo distancie de los gobiernos del presidente Leonel Fernández, habrá siempre problemas estructurales, que estas sociedades atrasadas y dependientes, jamás podrán resolver dentro del marco neoliberal.
Esa falta de visión de los máximos líderes blancos, a quienes les he más fácil el oficio del chisme que el estudio de la política en su carácter de ciencia, los obnubila para aquilatar, que los conocimientos siempre serán imprescindibles, si somos capaces de transformarlos en poder.
Los políticos de oficio y responsables con su nación, deben tener una visión clara de Estado. La perspicacia para pronosticar los males sociales en el tiempo y las fórmulas políticas para elevar el nivel de vida en una sociedad como la nuestra, donde se ensancha la desigualdad y la asimetría de la información.
No sé cuántos líderes del Partido Revolucionario Dominicano están conscientes, de que a pesar de los errores cometidos que los mantienen en la oposición, esa organización que fundara Juan Bosch y que Peña Gómez le inflara vida con si liderazgo portentoso, tiene un peso específico en la sociedad dominicana por sus innegables aportes a nuestra democracia y sus emblemáticas luchas contra la tiranía trujillista.
La política es una serpiente venenosa, que en ocasiones muerde a su propio dueño
El hecho de que la izquierda dominicana no haya podido madurar un proyecto con posibilidades de triunfo, ha dejado todavía un espacio para que una gran franja de dominicanos, crean en el PRD como opción para dirigir los destinos nacionales. Y pensar, que los problemas del PRD no son de carácter ideológico. Ni de ideas encontradas de como modernizar ese partido y reorganizar la escuela de cuadros. Todo lo que está en juego, es la candidatura presidencial para el 2016. Aunque se ha querido ocultar, la última encuesta de Gallup arrojó un 20% a los tres líderes más conspicuos de esa organización, lo cual indica claramente, que esa entidad política, a pesar de tantas torpezas acumuladas, está enclavada por cultura política, en una gran franja de la población dominicana.
La política es una serpiente venenosa, que en ocasiones muerde a su propio dueño, como dijera una vez el maestro de América Don Juan Bosch. De manera pues, que puedo con seguridad de juicio vaticinar, que el PRD se juega su última oportunidad y no hay otra opción más sensata y racional, que una convención negociada. Algo diferente es un suicidio o más bien: una puñalada a esta imperfecta democracia que se rige bajo el sistema de partidos políticos.

