JUAN ARÍSTIDES TAVERAS GUZMÁN
Uno de los problemas actuales, para muchos, no son sólo los que vemos especialmente destacados en nuestros medios como la crisis global que nos afecta y que reventó precisamente en el país más desarrollado de la tierra, Estados Unidos de América; son otros problemas que no se veían con la misma frecuencia en el pasado como los secuestros, los atracos, las bandas apandilladas, la delincuencia, el irrespeto a nuestras leyes, la falta de escrúpulos, que contamina nuestros hijos menores como algunas modas que pasan en películas a todas horas como por ejemplo los atracos con el uso de armas para el robo y otros delitos.
Consciente de esta situación como padre de familia, abogado y político que seré mientras viva, me gustó mucho un comentario que publicó el Diario Libre el 19 del presente mes, titulado El Problema del Orden, donde destacaba, entre otras cosas, que el dominicano vive quejándose del orden como los chivos sin ley que nos encantaban.
Traía a colación algo que sostenía Slavoj Zizek, en la edad de la Post-politica, no es posible directamente pasar de un orden puramente normativo a la realidad en la vida social, la mediación necesaria entre ambos es un acto de voluntad, una decisión en sí misma, la cual impone un cierto orden o hermenéutica legal (una lectura de reglas atractiva ( ..) es la decisión a favor del principio formal del orden civil portarse bien, porque residen en un barrio donde el éxito lo refleja el que vende la drogas o el matón y también sigue diciendo que tampoco podría plantear reglas el hijo del político que se hace rico a costa del privilegio del Estado.
Quiere significar el enjundioso editorial que en el proceso de internalizacion de valores, el acto concreto del buen ciudadano apenas se plantea en los órganos de socialización. Termina afirmando que, si no trabajamos a nuestros jóvenes, seguiremos reproduciendo la sociedad podrida en la que no queremos ya vivir. Más o menos se trataba de eso. Considero certero y oportuno dicho editorial, porque se trata del sector más importante, nuestros jóvenes relevos, que son también preocupación nuestra también. A beneficio de inventario, como decía alguien, los jóvenes relevos merecen la mayor protección de padres y gobiernos.
Siempre hemos sostenido que de la formación de un joven depende su mejor futuro y comienza su formación en su patria chica, su casa, donde sus padres, por intuición si no son educacionalmente preparados, les enseñan lo mejor a sus retoños, por ser pedazo de su alma. Decía benjamín Disraelí Que los jóvenes de un país cualquiera, son los depositarios de la posteridad.
Es destructivo para el corazón de un buen padre, ver jóvenes envueltos en extravíos. Afortunadamente, el superior gobierno mantiene inquietudes razonables y motivaciones a favor del sector y de la propia educación; sólo tenemos que tomar en cuenta lo que ha venido haciendo desde Indotel el doctor José Rafael Vargas y su equipo, por instrucción gubernamental, en el área de la tecnología. El titular de Educación, don Melanio paredes, ser justo honra, hace sentir su amor y entrega, sus reclamos para los distritos escolares que son mas de cien; abogando por renovaciones y mejorías en sus programas como Discovery; los maestros cubanos y otras vertientes que logró el Presidente en su reciente viaje a Cuba, con su bonito proyecto Yo Sí Puedo, así como otros esfuerzos que nos dan esperanza para lograr lo que merecemos, orientado a formar el ejército estudiantil para un mejor futuro como pueblo.
Tambien es importante el trabajo que viene realizando el doctor Jaime David Fernández Mirabal en la Secretaria del Medio Ambiente y Recursos Naturales, alma, cerebro y corazón para el futuro. El Presidente está en eso, me consta su intención de llegar disponer el 4% del Presupuesto para nuestra educación que, junto al de la salud y la paz, nos garantiza un futuro brillante, si protegemos nuestros recursos naturales. No quiero terminar este trabajo sin manifestar condolencias y sentido pésame a los familiares de mi gran amigo don Isidro María Santana, quien dio cátedra como buen ciudadano y empresario comprometido con su país y la sociedad.

